Por Catherina Gibilarocgibilaro@diariouno.net.ar
Un hombre las llamó y les dijo que el dueño de la casa en la que trabajan había sido secuestrado. Para liberarlo le pidieron dinero y joyas, pero fueron frenadas por la Policía.
Dos empleadas sufrieron una odisea por un secuestro virtual
Silvia Blanes (52) y Sandra Morales (42) vivieron el sábado pasado una verdadera odisea cuando un llamado anónimo hecho por un supuesto comisario que pretendía cometer un secuestro virtual las alertó de que habían secuestrado a Claudio Daniel Spadetto (60), dueño de la casa donde trabajan como empleadas, en La Puntilla. Les pidieron todo el dinero y joyas que había en la vivienda con la excusa de que Spadetto había sufrido un accidente vial en Chacras.