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El hijo del matrimonio narco asesinado en Vistalba llegó a Mendoza con su esposa para vender la vivienda y trasladar los restos a Chile. Se pusieron nerviosos ante la presencia periodística.

Doble crimen mafioso de Vistalba: para los vecinos, las víctimas eran "personas normales, buena gente"

Ignacio Zavala Tellozavala.ignacio@diariouno.net.ar

Mientras las investigaciones avanzan para intentar dar con los asesinos de Oscar el Vinchuca Guzmán (68) y Carmen Honorato (60), el matrimonio chileno vinculado con el narcotráfico que fue ultimado el viernes en su casa de Vistalba, los vecinos de la zona dicen que se trataba de “gente normal”. Un hijo de las víctimas llegó a Mendoza para vender la vivienda y trasladar los restos de sus padres.

El perfil que mostraba la pareja provocó que el doble homicidio convulsionara la tranquila zona donde se instalaron hace cinco años, ganada por lujosas casas, en su mayoría utilizadas sólo los fines de semana. Los vecinos de Guzmán y Honorato describieron a las víctimas como “personas normales, buena gente” y manifestaron su asombro ante lo sucedido.

Las apariencias engañanAl parecer, los Guzmán llevaban una vida tranquila, sin acciones que pudieran delatar su accionar delictivo. Sin embargo, el hermetismo propio de la cautela o el temor se percibía en el relato de los vecinos, que prefirieron no hacer demasiadas declaraciones ni identificarse. Estos describieron a los chilenos como “personas normales y buena gente” y manifestaron su asombro ante lo sucedido.

De acuerdo con lo publicado por medios de Chile y lo confirmado por los pesquisas del caso, Guzmán y su mujer pertenecían a una de las mayores bandas mafiosas de Chile e Italia.

Pero el cuadro con que se encontraron los pesquisas cuando llegaron a la escena del crimen es algo que, por sus relatos, los vecinos nunca hubieran podido imaginar. Ambos fueron ultimados de sendos disparos en la nuca. El cuerpo de la mujer estaba en su habitación, con una almohada en la cabeza, presuntamente usada para amortiguar el disparo, mientras que Guzmán fue encontrado en el patio de la lujosa vivienda con heridas cortantes en el cuello y en una pierna, a raíz de torturas. Pero fue un disparo en la nuca lo que terminó con su vida.

El avanzado estado de descomposición en que se encontraba el cuerpo de la mujer no permitió a los peritos determinar si sufrió torturas, ya que se hallaba en una habitación que había quedado cerrada y con una estufa encendida, lo que atentó contra la preservación del cadáver. Los pesquisas estiman que llevaban más de 72 horas muertos.

La conexión de Oscar Guzmán y Carmen Honorato con las mafias internacionales de las drogas comenzó hace décadas, cuando su hija Plaudina se casó en Milán con Salvatore Ciulla, según un artículo del diario chileno La Cuarta.

Los pesquisas no han revelado si la pareja asesinada seguía comercializando estupefacientes o reclutan-do “mulas” para el traslado de las sustancias a otros países, como trascendió.

Nervios y apurosAyer por la tarde dos laboratorios móviles de Policía Científica seguían trabajando en la casa ubicada en Cerro Aconcagua 2615, de Vistalba. En el interior, los peritos continuaban analizando la escena.

La presencia de Diario UNO en el lugar alteró al hijo del Vinchuca Guzmán, a su mujer y a otros familiares que llegaron desde Chile para interiorizarse del brutal suceso y vender la casa cuanto antes. Temen que los homicidios que salpican el inmueble atenten contra el deseo de posibles compradores.

Así, increparon al equipo periodístico de este diario para que no hiciera fotos, lo filmaron y hasta pidieron que la policía lo retirara del lugar.

El nerviosismo de los familiares y el apuro por vender la casa y por llevarse al vecino país los cadáveres son signos que acrecentaron las sospechas, aunque, a los gritos, manifestaran no saber nada y que “se ha dicho cualquier cosa, cosas que no son ciertas”.

Más cerca de los supuestos asesinos

El fiscal especial Santiago Garay ha avanzado en las últimas horas con la causa que instruye. Durante la mañana de ayer volvió a la escena del crimen y, aunque el hermetismo se da también en el plano judicial, cuenta con indicios que lo hacen sospechar que se está acercando a los autores de los crímenes. Pero al parecer el fiscal de Delitos Complejos no se basó en lo obtenido en la escena, sino en averiguaciones practicadas.

Ayer se levantaron huellas dactilares diseminadas por distintas partes de la casa de los Guzmán. Ahora serán cotejadas con otras en el sistema de registro de quienes tienen antecedentes policiales y con los de las propias víctimas. Esta tarea fue más dificultosa ya que, una vez que se les practicaron sendas necropsias, los cuerpos fueron depositados en cámaras de frío, lo que obstaculizó la obtención de las marcas dactilares de los cuerpos. Además los sabuesos trabajan a contrarreloj ya que posiblemente el martes los cadáveres serán entregados a los familiares, que están apresurados por llevarlos a su país natal.

Un casquillo calibre 9mm hallado en la escena prácticamente confirmó que ambas víctimas fueron ultimadas con un arma del mismo calibre y del mismo modo.

Si bien todo indica que el crimen tuvo tintes mafiosos, los sabuesos aún no descartan el móvil del robo ya que el interior de la vivienda estaba revuelto. Sin embargo, no se ha podido constatar si robaron dinero, drogas o algún objeto que fuera de interés para los homicidas. 

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