La jornada de este martes será un día clave tras casi dos años de investigación contra el médico que trabajaba en el Hospital Central y está acusado de abusar de dos menores de edad y de distribuir pornografía infantil. La Justicia define si avanza el juicio en su contra o recupera la libertad.
El 21 de marzo pasado comenzó el juicio contra Claudio César Flores Muñoz (38), conocido en su entorno como Turu, pero el proceso quedó suspendido por un pedido de su defensa. El abogado Pablo Cazabán solicitó en el arranque del debate que se declaren nulas todas las actuaciones en contra de su representado.
Palabras más palabras menos, el letrado indicó que no es legal la intervención judicial en páginas pornográficas, que en este caso ni siquiera fue autorizada la medida por un juez y que se afectaron derechos internacionales a la intimidad en Internet.
Vale aclarar que Flores cayó detenido gracias a que detectaron que estaba traficando material obsceno infantil hacia Suiza, por lo que dieron intervención al fiscal Santiago Garay, titular en Mendoza de la Red de Puntos de Contacto contra Pornografía Infantil en Internet.
El pedido fue contestado por el fiscal de Cámara, Javier Pascua, quien consideró que el debate oral debe continuar en busca de encontrar culpabilidades en Flores.
La palabra final la tendrán los jueces de la Tercera Cámara del Crimen, presidida por Eduardo Martearena. Los magistrados pueden tomar el rumbo marcado por el fiscal y continuar con el juicio o hacer caso al abogado defensor, quien pidió que Turu Flores sea liberado si se declarar la nulidad de la investigación en su contra.
El caso
Claudio Flores enfrenta una acusación de distribución de pornografía infantil, abuso sexual agravado y corrupción de menores. Fue detenido en mayo del 2015 cuando el fiscal Garay fue alertado por una ONG internacional sobre una computadora ubicada en la provincia se estaba transmitiendo videos pornográficos infantiles a Suiza. Con el rastreo de la IP del ordenador se llegó a Flores.
La Justicia realizó un allanamiento en su domicilio ubicado en el barrio Aeronáutico de Las Heras y, además de detener al sospechoso, secuestró una notebook. Al analizar los archivos, detectaron una importante cantidad de videos de esa índole.
Pero la peor sorpresa se la llevaron los pesquisas cuando notaron que una de las grabaciones las protagonizaba el propio acusado con un niño de 2 años que era familiar suyo -se reserva el grado de parentesco para no develar su identidad-. La madre del menor observó el video y confirmó que era su hijo quien había sido vejado.
A mediados de junio, las autoridades encontraron otro video donde el médico abusaba de otro menor de edad, aunque por este hecho desde el entorno de la víctima no realizaron la denuncia -para evitar que el pequeño declare, entre otros motivos- y quedó calificado como corrupción de menores.




