En medio de una batalla campal, la Policía detuvo a un joven de 23 años quien había intentado escapar al ser detectado por los efectivos con un arma de fuego. Un cómplice logró escapar. Los vecinos quisieron ayudar al acusado a escapar, apedrearon a los policías y hasta les soltaron un perro peligroso.
El hecho comenzó en calle Barcala, de Maipú, cerca del cementerio de esa comuna, donde policías detectaron a dos personas que salieron a las corridas al ver su presencia.
Esto provocó que los efectivos salieran detrás de ellos, quienes llevaban un revólver calibre 22. El hombre que llevaba el arma lo tiró a un techo en medio de la persecución.
A los pocos minutos los efectivos atraparon al joven de 23 años que arrojó el arma, mientras que su amigo escapó.
En ese momento vecinos de la zona salieron a auxiliar al sospechoso, lanzaron piedrazos a los policías y hasta soltaron un perro peligroso para que los atacara.
Finalmente el joven fue detenido y trasladado a la Comisaría.




