Policiales Martes, 14 de agosto de 2018

Definen si un jefe penitenciario y cuatro presos van a juicio por torturas

Este jueves se resolverá la elevación a juicio de la causa que nació en 2014. Los acusados arriesgan de 8 a 25 años de cárcel.

Este jueves se realizará una audiencia clave en la investigación que tiene en su mira a un jefe del Servicio Penitenciario y cuatro presos acusados de practicarle torturas a otro interno a mediados de 2014.

La cita es para la mañana del jueves ante la juez María Alejandra Mauricio. Será ella quien defina si el expediente es elevado a juicio bajo la grave calificación de torturas, que tiene previsto de 8 a 25 años de prisión, tal como solicitó el fiscal de Homicidios y Violencia Institucional Carlos Torres. La otra alternativa es sobreseer al agente penitenciario involucrado.

Daniel Durán, un alcaide mayor que cuando ocurrió el hecho era subdirector del complejo Almafuerte -luego pasó a ser jefe de seguridad de todo el Servicio-, es uno de los acusados. Junto a él están cuatro presos: César Orlando Pallerez Pizarro, David Federico Rodríguez Mendez, Lucas Emmanuel Albornoz Videla y Sergio Fabián López. Este último ya tiene antecedentes por hechos similares -ver más abajo-.

También se encuentra imputado el suboficial Luis Robles, integrante del Grupo de Acción Rápida (GAR) penitenciario, pero es cuestión de tecnicismos para que quede desligado de la causa. Según comentó su abogado defensor, Carlos Reig, había solicitado el sobreseimiento pero el fiscal Torres lo rechazó. Meses después, el mismo magistrado entendió que no estaba vinculado al caso y pidió esta medida, por lo que resta que la jueza Mauricio defina respecto. La causa

El expediente nació en 2014. Ese año, un preso del penal de Almafuerte denunció haber sufrido distintos tipos de torturas por parte de otros reclusos, con la gravedad de que estos últimos estaban motivados por un agente penitenciario.

La investigación avanzó de forma rápida gracias en gran parte a las grabaciones de las cámaras de seguridad ubicadas en el interior del complejo ubicado en Cacheuta. No sólo fueron identificados los agresores, sino que Durán quedó comprometido como instigador. Todos fueron imputados bajo la calificación de lesiones agravadas.

Con la reorganización de las Unidades Fiscales que se realizó en noviembre pasado, el expediente recayó en manos del fiscal Torres. Tras repasarlo y sumar algunas pruebas, decidió cambiar el delito a torturas, por lo que tanto Durán como Robles fueron detenidos a mediados de diciembre debido a la gravedad de la pena que impone el Código Penal para esa calificación.

En la audiencia de prisión preventiva realizada días después, la jueza Mauricio ordenó el recupero de libertad de los penitenciarios, aunque no sus sobreseimientos tal como solicitaron sus abogados defensores. Antecedente similar

Uno de los presos señalados es Sergio Fabián López, un reo que tiene varios antecedentes violentos intramuros. El joven estuvo mucho tiempo en la facción que enfrentaba a la Yaqui -Sandra Jaquelina Vargas, la jefa narco condenada- en el oeste de Godoy Cruz.

Justamente, López es uno de los apuntados por torturar en Almafuerte a Gustavo Marín a mediados de abril de 2017. Este caso, que tuvo trascendencia nacional, tuvo como víctima a ese reo de 22 años quien a pocos días de ingresar al penal fue atacado por un grupo de internos.

Los agresores no sólo le propinaron una golpiza, sino que también le realizaron varios tatuajes en el rostro, algunos con formas fálicas. Incluso le escribieron con tinta en su frente "soy fiel a la Yaqui". Los investigadores creen que Marín no tenía nada que ver con la narcotraficante sino que los atacantes se confundieron de persona.

López se encuentra imputado en por ese hecho con la calificación de privación ilegítima de la libertad, amenazas y lesiones.