Mendoza tiene 540 prófugos. De ellos, un cuarto son buscados por cometer robos y hurtos de distintos tipos. También hay un considerable porcentaje de personas que están en la clandestinidad tras ser acusadas de haber cometido delitos sexuales.
Los datos surgen del Sistema Nacional de Rebeldías y Capturas, una página dependiente del Gobierno Nacional que actualiza día a día los datos de quienes busca la Justicia -aunque hay algunos casos que están eximidos por distintos motivos-.
De allí surge que en la provincia hay 540 personas que son perseguidas por las autoridades. De este número, 78 están investigadas por la Justicia Federal -46 del juez Walter Bento y 32 de Marcelo Garnica-. El resto están vinculadas a expedientes en sede provincial.
Entrando en un análisis por el tipo de delitos surge que el 26% de ese total está sindicado por cometer hechos contra la propiedad, es decir, robos y hurtos con distintos agravantes. Le sigue la calificación de lesiones, ya sea leves o graves, con un 7% .
El podio de los más buscados se completa con los crímenes sexuales -abusos y exhibiciones obscenas- y por amenazas o coacciones, con un 6% cada uno. Vale aclarar que en un 35% no se ha especificada la calificación del caso y en un 16% se trata de delitos menores.
Además hay 8 prófugos señalados en expedientes por asesinatos, mientras que el mismo número es rastreado por causas vinculadas al narcotráfico.
Con respecto a la nacionalidad de los sindicados, el 87% son nacidos en Argentina. Hay 23 prófugos chilenos que busca la Justicia local, 5 bolivianos, dos peruano, un español, un paraguayo, un colombiano, un dominicano y 13 a los que no se ha determinado su país de origen.
