La muerte de Carlos Marinozzi (54) sacudió el Este provincial. No sólo por tratarse de un reconocido mecánico de la zona sino también porque se investiga la comisión de un crimen en Rivadavia con tintes de violencia de género. Aunque el panorama no está del todo claro hasta la tarde de este viernes.

Lo cierto es que en esa violenta situación, se cree que el hombre de 33 años tomó un palo y golpeó en la cabeza a quien fuera su suegro. El mecánico quedó inconsciente en el suelo y fue trasladado al Hospital Saporiti. Dos horas después, los médicos constataron su deceso.

El sospechoso de la agresión fue detenido a las pocas horas y está a disposición de la Unidad Fiscal departamental. Por estas horas, los investigadores del crimen en Rivadavia esperan el adelanto de la necropsia que realizó el Cuerpo Médico Forense (CMF) para determinar si Carlos Marinozzi murió por el golpe en el cráneo o por un paro cardiorespiratorio.

Hasta el momento, los investigadores judiciales no descartan ninguna imputación, que podría ir desde lesiones graves hasta el homicidio en sí. Pero existe otra alternativa que podría llevar la escala penal a prisión perpetua.

El mecánico tenía cinco hijos. Una de ellas, expareja del actual detenido, realizó un posteo en Facebook donde detalló que sufría violencia de género por parte del sujeto y su padre intentó defenderla de esa situación. Esto abre la puerta a un posible homicidio agravado por venganza transversal, es decir, cuando el asesino mata a una persona de círculo íntimo de una mujer para hacerla sufrir.

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Las opciones del abanico de delitos quedará definida en los próximos días no sólo con la autopsia de la víctima fatal sino también con las declaraciones testimoniales que se están tomando en el arranque de la pesquisa.

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