Policiales Jueves, 6 de septiembre de 2018

Crimen en La Vizcachera: uno de los acusados quedó libre

La investigación por el asesinato del sereno del local ubicado en el Parque tenía a dos cuidacoches detenidos.

Suerte dispar tuvieron dos jóvenes acusados por un crimen cometido en la sanguchería La Vizcachera, ubicada en el parque General San Martín. A uno de los sospechosos le dictaron la prisión preventiva, mientras que el otro fue liberado por falta de pruebas.

La víctima fue el sereno del local, atacado a puñaladas en la madrugada del pasado 15 de marzo. José Aquino (62) había llegado a trabajar en el comercio ubicado en Los Abetos y Las Vizcacheras, en pleno Parque. En la mañana del día siguiente, un empleado llegó y lo encontró muerto en un sector del restorán.

El aviso al 911 fue inmediatamente. En principio se creyó que fue una muerte natural. Sin embargo, cuando Policía Científica revisó el cadáver constató una herida de arma blanca en el costado izquierdo del tórax. A partir de ahí se inició la investigación a cargo de la fiscal Claudia Ríos.

La primera hipótesis que tomó fuerza fue la de un asalto seguido de muerte, ya que la víctima no tenía su billetera con dinero que le habían pagado horas antes. Tampoco estaban su teléfono celular ni un juegos de llaves.

Cuando los pesquisas empezaron a indagar sobre el entorno de Aquino, los mismos empleados de La Vizcachera les dijeron que no le conocían familiares, y que frecuentemente lo veían con un muchacho mucho más joven. Esta persona, incluso, le hacía compañía algunas noches cuando la víctima trabajaba.

Mientras la policía buscaba identificarlo, este hombre se presentó un día después en el local de comidas para preguntar qué había pasado con el sereno.

Desde el comercio pusieron en conocimiento a la policía de su presencia, y a los pocos minutos ya había sido aprehendido como sospechoso.

Las pruebas obtenidas no lo vincularon a la investigación, y pocas horas después de su arresto fue liberado.

La búsqueda de nuevos sospechosos les demandó a los investigadores casi tres meses, hasta que detuvieron a dos trapitos que habrían estado vinculados con el asesinato. Uno de ellos es Marcelo Prado (19), a quien lo complicó que una huella dactilar suya se detectó en la escena. Es que con el trabajo de Policía Científica se obtuvieron rastros, y uno de ellos fue cotejado con el sistema AFIS de la Policía, en donde están registradas las personas con antecedentes.

La huella hallada en La Vizcachera dio positivo en la base de datos con Prado, por lo que la fiscalía ordenó su arresto. El joven fue atrapado en una propiedad abandonada en calle Alberdi de Mendoza capital.

El segundo involucrado es Santiago González (20), otro cuidacoches que terminó aprehendido. Algunas declaraciones lo ponían en compañía del otro muchacho en las horas posteriores al crimen, motivo por el cual fue capturado.

Estos testimonios no fueron suficiente prueba para dejarlo detenido, y en la audiencia de prisión preventiva que se realizó recientemente la jueza Alejandra Mauricio determinó su liberación.

Distinta es la situación de Prado, con fuertes elementos que lo ponen tras las rejas. Además de la huella detectada en la escena, se rescató ADN suyo en un cuchillo encontrado en el Parque con sangre de la víctima. También se descubrió que durante algunas horas tuvo encendido el teléfono que le robaron al sereno. Con esta panorama, se le dictó la preventiva.

Prado está imputado por homicidio criminis causa -matar para ocultar otro delito-, en concurso real con robo agravado por el uso de arma, delitos por lo que arriesgará prisión perpetua.

Más noticias