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En un estado de crisis tras el asesinato de su compañera y amiga, Vanina, quien viajaba en la camioneta al momento del sangriento hecho ocurrido en San Rafael, contó algunos datos de lo que vivió esa noche.

Crimen de Roxana Toledo: "Solo recuerdo gritos, insultos y la cara de mi amiga sobre mi falda"

"Todo fue muy rápido" y por el susto vivido "ni siquiera escuché el disparo que terminó con la vida de Roxana", aseguró la amiga y compañera de viaje de Roxana Toledo, quien viajaba con ella la noche en que la asesinaron. Dijo que no termina de comprender cómo se sucedieron los hechos que terminaron con la vida de la mujer de 37 años y madre de 4 hijos.Vanina (se reserva su apellido) fue la principal testigo de esa noche brutal en la que Roxana fue asesinada de un disparo en un asalto en la esquina de Balcarce y Alberdi, de San Rafael.

En la noche del jueves 16 de abril, Vanina sufrió el shock traumático más importante de su vida que la obligó a empezar un tratamiento psicológico para superar las secuelas de lo sucedido.En diálogo con UNO de San Rafael, Vanina pidió no revivir los detalles del robo porque según sus psicólogos "no es el momento adecuado para hacerlo en esta fase del tratamiento".
Sin embargo mencionó que "todo fue muy rápido" y que "ni siquiera escuché el disparo que terminó con la vida de Roxana".Vanina se enteró de la muerte de su amiga en la guardia del hospital Schestakow, donde fue trasladada en estado de shock."Recuerdo que Roxana cayó sobre mi y un hilo de sangre le salía de la boca", explicó y agregó: "Yo creía que se trataba de un golpe, nunca supuse que le habían disparado".Si bien los médicos no constataron lesiones en el cuerpo de Vanina, ella señaló: "Con algo me pudieron haber golpeado porque tuve un fuerte dolor en la cabeza".La joven de 31 años, y madre de una hija, vive aterrada por todo lo que le pasó, incluso se animó a decir que le da pánico ver un encapuchado por la calle o detenerse con el auto frente a un semáforo, debido a que los asaltantes iban encapuchados.También reconoció que todos los jueves viajaba con Roxana a General Alvear, donde se dedicaban a las ventas y cobranzas de los productos de la panadería.Sobre el hecho en particular, del cual prácticamente por consejo de su terapeuta, no quiso hablar, dijo: "Solo recuerdo gritos, insultos y la cara de mi amiga sobre mi falda".Mientras la investigación sigue y aún no se encuentra a los culpables, Vanina debe superar el trauma que vivió en persona y sobre el cual se reclama justicia.Aún ella no declaró en la causa porque todavía no pasó al juzgado de Lidia Coffano. La Policía tiene más de dos sospechosos en el crimen.Fuente: unosanrafael.com.ar

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