Investigadores aseguraron que la casa estaba cerrada con llave y las mismas no aparecieron. Tampoco encontraron el arma homicida. Los últimos detalles de la investigación

Confirmaron que la pista del crimen pasional es la más fuerte en el asesinato del preceptor en Luján

Por UNO

A más de 24 horas de cometido el

crimen de Marcelo Tarelli, preceptor del colegio María Auxiliadora de Rodeo del Medio, los

investigadores reconocieron que aún no encontraron el arma homicida y buscan a alguien de su

entorno como autor del hecho.

El jefe de Investigaciones, Alejandro Delgado, descartó la posibilidad que un cuchillo

encontrado en la vivienda de calle Alvear 340 haya sido el arma homicida. "El cuchillo no es, tenía

manchas de óxido, no de sangre", dijo y confesó que aún no encontraron el arma con el que le dieron

un golpe en la cabeza que lo mató.

"Lo que provocó la lesión es un elemento contundente como un hierro o un caño, es lo que

informó el Cuerpo Médico Forense como productor de las lesiones que tenía en el cráneo y en las

manos", agregó Delgado.

Además aseguró que "tiene que ser alguien conocido y ya lo caratulamos como un homicidio

pasional. La vivienda estaba cerrada con llave, las llaves no aparecieron por ende la persona que

ingresó cerró la puerta y se fue de la vivienda".

Por eso indicó que están cargando al sistema informático que manejan para este tipo de casos

todas las personas conocidas que ingresaron a la vivienda de Tarelli para llegar a alguna conexión

con el homicidio.

La persona que buscan era conocida, pero no descartan que haya sido una persona ocasional o

alguien con quien mantenía una relación desde hace tiempo.

Hasta el momento declararon familiares y vecinos quienes aseguraron no haber escuchado ruidos

extraños ni gritos.