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La sentencia de los magistrados prácticamente coincidió con lo solicitado en los alegatos por el fiscal y los abogados de la familia que pidieron perpetua para el autor del crimen.

Condenaron a prisión perpetua al hombre que mató a su esposa embarazada en Malargüe

La Primera Cámara del Crimen de San Rafael condenó a prisión perpetua a Abel Lucero por el asesinato de su esposa Maribel Anahí Marcuzzi, quien al momento de su muerte estaba embarazada de ocho meses.

Los jueces Ariel Hernández, Rodolfo Luque y Julio Bittar lo encontraron autor penalmente responsable del delito de homicidio agravado por el vínculo. Y al otro acusado, Juan Carlos Montoya, le aplicaron una pena de 14 años en calidad de coautor de homicidio simple. Ambos ya se encontraban en la cárcel, por lo que continuarán en ese lugar.

La sentencia de los magistrados prácticamente coincidió con lo solicitado en los alegatos por el fiscal Norberto Jamsech y los abogados de la familia Marcuzzi, Alejandro y Lourdes Braggio, que pidieron perpetua para Lucero y 15 años para Montoya. Los defensores de los acusados habían solicitado la absolución.

Omar Marcuzzi, padre de Maribel, se mostró conforme con el fallo al decir que era lo que esperaba, “porque todas las pruebas indicaban que eran ellos, y aún más el esposo de mi hija”.

Nunca pensó que su yerno podía llegar a ese brutal hecho porque lo veía una persona tranquila, más allá de que “le gustaba beber”, pero “ahora mi hija va a descansar tranquila. Por mi parte, el dolor lo voy a llevar siempre, pero se hizo justicia”.

Los abogados Braggio también expresaron su conformidad con la sentencia porque “era lo que la familia Marcuzzi necesitaba” y destacaron que no sólo se condenó el asesinato de Maribel, también “la muerte del hijo que estaba esperando”.

El brutal crimen

Maribel fue degollada el 5 de agosto de 2012 en la vivienda que compartía con su esposo en el paraje malargüino de La Junta. Tenía 19 años, estaba casada con Lucero desde 2009, tenían una niña de 3 años y esperaba una beba.

Aunque en algún momento Abel manifestó sus dudas de que esa niña por nacer fuera suya, un análisis de ADN practicado al feto tras el homicidio por orden de la justicia confirmó su paternidad.

El crimen se desencadenó luego de una discusión que mantuvieron, en la cual el marido le había pedido dinero para comprar cerveza. La mujer se intentó defender con un hierro, pero fue golpeada con un palo en la cabeza y luego asesinada con un cuchillo.

Fuente: DIario UNO San Rafael

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