El gobernador Celso Jaque admitió desde China que hubo errores en el sistema de seguridad de Almafuerte y adelantó que se identificarán esas deficiencias para que no vuelva a ocurrir un motín con toma de rehenes.
Jaque hizo declaraciones desde Shanghai, donde participa de una gira para promover la colocación de productos mendocinos en ese gigante mercado.
“Hay que ver dónde pudieron estar los errores, las cosas que no hemos tenido en cuenta para llegar a esta situación”, dijo el mandatario, luego de ponderar positivamente la acción del personal penitenciario y judicial que logró terminar con la revuelta sin derramamiento de sangre.
Por otra parte, evitó abrir juicio sobre los ministros de Gobierno, Féliz González, y de Seguridad, Carlos Aranda, y al vicegobernador Cristian Racconto (a cargo del Poder Ejecutivo) por la decisión de acceder al pedido de lo revoltosos de ser trasladados a cárceles de menor seguridad. Entre ellos está el el asesino y escapistas Fabián Cedrón.
“En esto voy a ser respetuoso de quienes están en Mendoza: el ministro de Gobierno, el ministro de Seguridad y el vicegobernador habrán de dar a conocer las medidas a tomar. Sería irresetuoso emitir una opinión a tantos kilómetros de distancia”, consideró el mandatario en una comunicación vía Skype por Nihuil.
Entre tanto, en el penal ubicado en Luján, el ministro González hizo fuertes declaraciones.
“No puede ser que en un pabellón de máxima seguridad nos suceda eso”, dijo.
El motín terminó tras casi 22 horas de tensión desde las 16 del domingo hasta las 14, cuando el senador Sergio Bruni confirmó el fin del conflicto ante los medios. "Fue una salida pacífica, sin heridos", remarcó, y agregó: "Ahora habrá que investigar las causas y las responsabilidades.
El Gobierno accedió al reclamo de los presos amotinados en el penal Almafuerte y ocho de los revoltosos alojados en ese penal de máxima seguridad serán trasladados al complejo penitenciario San Felipe, un sitio de reclusión de menor seguridad. No obstante, según dijo el director del Servicio Penitenciario, Sebastián Sarmiento, "se tomarán las medidas correspondientes, no van a ir al mismo lugar de donde se escapó (Fabián) Cedrón".
"Nosotros no pusimos condiciones, sólo cumplimos con las exigencias que ellos nos pusieron. Sí, obviamente, les pedimos que entregaran a los rehenes", admitió Sarmiento a la prensa apostada en las inmediaciones del penal.
Cedrón, uno de los líderes de la revuelta, es un famoso escapista de cárceles: huyó en cuatro oportunidades y en una de ellas fue que mató el cabo Gustavo Ramet, de la banda musical de la policía. Por ese y otro homicidio es que fue llevado al penal de alta seguridad lujanino.
