La víctima acababa de retirar el dinero del banco, por lo que los investigadores creen que los maleantes contaban con la certera información de cuánto dinero llevaba el hombre.

Con un ardid le robaron $39.000 a un empresario de San Rafael

Por UNO

Un infalible engaño les sirvió a dos delincuentes para robarle $39.000 a un empresario en SanRafael. La víctima acababa de retirar el dinero del banco, por lo que los investigadores creen que

los maleantes contaban con la certera información de cuánto dinero llevaba el hombre.

El viernes pasadas las 11, el empresario Orlando Bernués salió de una entidad bancaria del

centro sanrafaelino con un maletín que contenía $39.000. Presuntamente, el dinero era para pagar

sueldos de los empleados de un secadero de frutas que posee el hombre junto con otros socios.

Con el dinero en su poder, subió a su camioneta y comenzó a andar. A escasas cinco cuadras,

en la esquina de Gutiérrez y Santa Fe, un desconocido se empeñó en hacerle señas de un presunto

desperfecto en una de las ruedas traseras del vehículo.

Sin sospechar nada, el hombre sólo disminuyó la velocidad y se estacionó a un costado,

presuroso por detectar la falla.

Sin embargo, apenas bajó de la camioneta, apareció otro hombre que abrió la puerta del

acompañante, se apoderó del maletín y salió corriendo con el hombre que segundos antes lo había

engañado con sus señas.

Los rápidos maleantes desaparecieron de la escena al instante, mientras que la víctima pedía

auxilio a gritos.

Bernués es conocido en el ambiente empresarial por sus secaderos de frutas en la zona de

Monte Comán.

Apenas le avisó a la Policía, en la zona se montó un operativo, pero no se logró dar con los

avezados ladrones. En tanto, algunos efectivos recorrieron esa transitada esquina entrevistando a

comerciantes y residentes, pero ninguno pudo aportar datos sobre los maleantes.

Por las características del robo, los pesquisas especulan con que la dupla de ladrones contó

con un informante que desde la entidad bancaria les marcó al empresario y el vehículo en que se

movía. Otra hipótesis es que los malhechores lo hayan seguido hasta el lugar del engaño.

Este diario tomó contacto ayer con investigadores sureños, quienes confirmaron que aún no se

han registrado detenciones por este hecho un tanto inusual en San Rafael.