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Se trata de Guillermo Gabriel Bordallo, quien integró la comitiva de 20 personas que viajó con el gobernador Pérez a China entre el 15 y el 20 de abril. Afectadas: firmas del rubro call center.

Comerciante local fue imputado por administración fraudulenta

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La Unidad Fiscal Especial Nº6 de Delitos Complejos resolvió la imputación formal de Guillermo Gabriel Bordallo, por entender que su accionar podría constituir delito de administración fraudulenta tipificada por el artículo 173 inciso 7 del Código Penal, que establece una pena privativa de la libertad de hasta seis años.

Bordallo es ex empleador de la contadora Celina Sánchez, esposa del gobernador Pérez, condición que ha exhibido notoriamente ante la presencia de empresarios y medios de comunicación, quizás con el propósito de mostrarse cercano a las esferas de poder. Bordallo ha sido miembro del grupo Maraton Runner y ha mantenido un elocuente alto perfil.

Pero la novedad ayer fue que ha sido imputado por administración infiel en perjuicio millonario del patrimonio de sociedades del rubro de call center, industria que representó dicho imputado en el viaje a China en la comitiva oficial en marzo pasado.

En tal sentido, en las actuaciones penales se han visto expuestas distintas acciones defraudatorias, como incrementos exponenciales en el volumen de gastos, asunción inconsulta de deudas, comercialización de servicios en competencia y demás actitudes desleales que terminaron en el descalabro financiero de las mismas.

Surge de la investigación que hubo importantes faltantes en arqueos de caja de las empresas administradas por el imputado y se detectó la emisión de cheques a sola firma y sin provisión de fondos.

Se habría utilizado la cuenta corriente de una de las sociedades controladas por el imputado para librar cheques en blanco que luego eran endosados por el propio Guillermo Bordallo y descontados en una financiera céntrica, sin la debida justificación contable.

Entre las actividades conocidas de Bordallo se encuentran las del rubro financiero, a través de empresas propias y vinculadas, contando las mismas como principal proveedor de fondos el Banco Columbia, con quienes realizaría importantes operaciones de crédito sirviéndose de entidades controladas directa o indirectamente por el imputado, algunas de las cuales en simultáneo mantienen deudas millonarias con el fisco nacional.

Socios inversores del emprendimiento del imputado fueron convocados a mediados de marzo de 2012 para dar testimonio de que habían perdido sus inversiones. El déficit operativo de las compañías involucradas en el proyecto supera los 12.000.000 de pesos y existían valores rechazados por falta de fondos por 6.000.000 de pesos.

Paralelamente, Bordallo estaba construyendo una obra en su vivienda familiar por un valor mayor a los 1.500.000 de dólares.

En la ciudad de San Juan, Bordallo encaraba una obra cuyo valor estimado es de 6.000.000 de pesos, para la instalación de un call center. Lo más significativo es que esta millonaria inversión se hizo en un inmueble alquilado, a pocos meses del vencimiento del contrato de locación.

Por lo escandaloso de los hechos ventilados hasta el momento, los montos millonarios en juego y las presuntas vinculaciones del imputado, este caso despierta especial interés también en los organismos de recaudación impositiva. 

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