Desde un rebenque para caballos hasta un cable USB. Desde baldazos de agua fría hasta un trapo congelado. Con todo estos métodos de tortura, un joven de apenas 24 años cayó acusado de propinarle una golpiza a su familia en Santa Rosa. En uno de los casos de maltrato doméstico más grave de los últimos años que tuvo como principal víctima a un nene de 4 años y para los investigadores estuvo cerca de terminar en un asesinato.
Cayó por encerrar a sus familiares, torturarlos y golpearlos con un rebenque y un cable USB
Un joven de 24 años está detenido en uno de los casos de maltrato familiar más relevantes de los últimos años. Su principal víctima era un niño de 4 años

El joven acusado de propinarle una golpiza a toda su familia.
En sus 24 años, Juan Carlos Valdez ha deambulado por distintos domicilios del Este provincial, tanto San Martín, Palmira y Santa Rosa. A su corta edad ya era conocido por la Justicia por tener distintos antecedentes de delitos menores en contexto de violencia de género con su pareja anterior, con quien tiene un hijo.
Pero en los primeros días de febrero pasado volvió a ser capturado esta vez acusado no sólo por atacar a su actual pareja sino también por propinarle una brutal golpiza principalmente al hijo de ella, de tan sólo 4 años.
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Golpiza, tortura y encierro
En los últimos días, un juez del Este provincial le dictó la prisión preventiva a Juan Carlos Valdez. El joven está imputado por tentativa de homicidio agravado y privación ilegítima de la libertad retirada. Arriesga una potencial condena de entre 10 y más de 30 años de cárcel.
La acusación del fiscal regional Facundo Garnica sostiene que el encierro, golpiza y tortura comenzó en la noche del 9 de febrero pasado, en el domicilio donde vivía el joven junto a su pareja de 44 años y los dos hijos de la mujer -una niña de 10 años y un nene de 4-.
En esa propiedad rural ubicada en El Divisadero, el agresor tomó un rebenque para caballos y comenzó a atacar a la niña. Luego tomó a su hermanito menor, le golpeó la cabeza contra la pared, lo tiró a un colchón y lo pateó en el piso. La madre de los pequeños intentó defenderlos pero también terminó agredida.
Según la denuncia, el sospechoso le prohibió cenar al pequeño y le tiró un baldazo de agua fría mientras le advertía: "Si te llegás a mear en la cama te voy a hacer re cagar". Lo sentó en una silla y lo comenzó a golpear con el cable USB de un cargador de teléfono.
Incluso le advirtió a la madre: "Te voy a matar al guacho este". Acto seguido, le mordió la mano al niño hasta arrancarle una uña, lo ahorcó del cuello con una soga y lo golpeó con un trapo congelado. El pequeño se desvaneció debido a las agresiones, por lo que Juan Carlos Valdez lo metió de cabeza en un balde con agua para que reaccione.
Siendo una zona rural y con vecinos alejados, las víctimas del maltrato no podían pedir ayuda. También porque el agresor le quitaba el teléfono celular a su pareja y los dejaba encerrados con llave hasta que volvía de realizar unas changas. Pero ese día, ya en la madrugada del 10 de febrero, se fue a trabajar y olvidó asegurar la casa.
La víctima de violencia de género logró salir con sus hijos y corrió hasta la casa un vecino. Llamaron al 911 y se inició la presente investigación que derivó en la detención del sospechoso.
En la causa penal, además del relato de la mujer, constan otras pruebas como los moretones y lesiones producto de las golpizas que se constataron en las víctimas, sobre todo en el niño de 4 años. Incluso trascendió que el pequeño tenía arrancados mechones de pelo que fueron encontrados en una bolsa en la propiedad.