Policiales Viernes, 27 de abril de 2018

Caso Prado: prisión preventiva para los dos sospechosos

Jonathan Morales e Ismael Merlo, los hombres que siempre estuvieron acusados, continuarán presos.

La causa que durante más de cuatro años fue todo un misterio, en unos pocos meses avanzó y suma pruebas en pos del esclarecimiento. Se trata del resonante crimen del médico Sebastián Prado (36), cuya investigación dio un paso importante con el dictado de prisión preventiva para los dos sospechosos.

Jonathan Morales (24) e Ismael Merlo (26), los únicos acusados del caso y que fueron recapturados luego de ser liberados, seguirán presos hasta la realización del juicio oral por el asesinato del médico traumatólogo.

La jueza Patricia Alonso avaló las pruebas obtenidas por la fiscal Claudia Ríos hasta el momento, y determinó que ambos se mantengan en el penal a la espera del debate.

Estos hombres están imputados por homicidio criminis causa, que es matar para ocultar un delito, en este caso sería el robo. Según los últimos elementos recabados por los pesquisas, quienes ultimaron a Prado habían llegado a su casa con fines de asalto. La carátula del expediente supone una pena única de prisión perpetua.

De un crimen a otro

Morales y Merlo siempre estuvieron en la mira de los investigadores. Incluso fueron detenidos días después del hecho, pero terminaron libres por falta de pruebas. El primero de ellos volvió a quedar involucrado casi de manera fortuita. El asesinato del artista plástico José Álvarez (70) el pasado 5 de enero, en su finca de Guaymallén, abrió el camino para desentrañar el caso Prado.

Es que uno de los acusados de ese episodio declaró que actuó con más personas y señaló a Jonathan Morales. Sostuvo que este sujeto le explicó que si el robo se complicaba -al artista plástico lo asesinaron en un asalto- había que matar, porque "los muertos no hablan. Así hice con el médico". Estas frases retumbaron en los oídos de los investigadores, que empezaron a indagar en la muerte de qué médico estaba involucrado Morales. La respuesta fue: "Sebastián Prado".

La situación de Morales empezaba a complicarse. Además de la declaración que lo señaló, un testigo de identidad reservada confesó que el bar en donde trabajaba el imputado por aquellos años estuvo cerrado la noche del asesinato de Sebastián.

Estos fueron motivos suficientes para librar la orden de detención del sospechoso, que a mediados de enero de este año fue arrestado.

Un mes después fue el turno de Ismael Merlo, quien cayó por segunda vez en la causa, también mencionado en una declaración.

Acribillado saliendo de su casa

A Prado lo mataron el 6 de septiembre del 2013, en horas de la noche. La víctima, traumatólogo del Hospital Central, salía de su vivienda en calle López de Gomara de Mendoza capital, cuando fue interceptado por delincuentes.

La escena terminó con el muchacho tendido en el piso con lesiones de arma de fuego y los atacantes escapando con rumbo desconocido. Sebastián murió en el hospital Lagomaggiore minutos después de su arribo. El episodio fue resonante para Mendoza y motivó muchas marchas pidiendo seguridad encabezadas por la madre de Prado.

Cuatro fiscales tras los asesinos. El expediente del homicidio fue instruido por varios fiscales durante estos años: comenzó investigando Daniel Carniello, siguió Juan Manuel Bancalari, luego Carlos Torres, y por último, Claudia Ríos.