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El caso de la joven que fue atropellada y denunció un abuso sexual pero era mentira

La Justicia le puso punto final y desestimó la denuncia que pesaba sobre un joven de 19 años acusado de violar a una adolescente dos años menor tras un after en una casa ubicada en San Rafael.

La historia tiene su inicio en diciembre sobre calle Las Vírgenes, una zona inhóspita de ese departamento. Allí apareció tirada en una cuneta una menor de 17 años quien fue atropellada por un vehículo. En la escena del hecho, fue encontrado el espejo retrovisor del rodado.

La víctima fue trasladada al Hospital Schestakow donde la asistieron. Pero en ese momento la joven confesó que antes del accidente vial la habían abusado sexualmente.

La denunciante relató que se encontraba en un domicilio del barrio Garbin haciendo un after y que ingresó con un joven a una habitación. En ese momento la vejó analmente.

El fiscal departamental Javier Giarolli realizó un allanamiento en el domicilio mencionado y secuestró ropa de cama y un preservativo, entre otros elementos. Allí detuvo al joven que fue apuntado por la menor de edad.

El sospechoso fue imputado por abuso sexual con acceso carnal y estuvo detenidos algunos días, hasta que llegó el informe del Cuerpo Médico Forense (CMF). Ese fue el momento bisagra en el expediente: los peritos médicos detectaron que la víctima tenía indicios de acceso carnal, pero en el marco de una relación consentida y colaborativa.

El acusado recuperó su libertad y fijó domicilio en el Gran Mendoza, alejándose de los escraches que sufría en San Rafael. Incluso por las redes sociales se compartía una foto suya bajo la leyenda de abusador.

Cinco personas que estaban en el after declararon en el expediente y coincidieron que ambos ingresaron a la habitación sin mediar violencia, estuvieron durante un lapso de tiempo y luego salieron.

La acusación terminó de derrumbarse cuando la menor declaró en cámara Gesell y los psicólogos aseguraron que tenía signos de fabulación en su relato.

Este miércoles se realizó una audiencia donde el fiscal Giaroli solicitó el sobreseimiento bajo un artículo que detalla que la investigación se agotó, no hay más pruebas para producir y las que ya se produjeron no son suficientes para elevar la causa a juicio.

La defensa del acusado también pidió el sobreseimiento pero bajo el argumento de que el hecho no ocurrió o no fue cometido por el imputado.

Finalmente el juez Gabriel Ravagnani terminó sobreseyendo al joven de 19 años explicando que el hecho existió pero no se encuadra en ninguna figura penal, es decir, no es delito.

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