Caso Johana Chacón: pedirán el lunes la libertad de Luque

La defensa del ex cuñado de la menor de 13 años, acusado de matarla, hará el reclamo a la Quinta Cámara del Crimen.

El caso de la desaparición y presunto asesinato de Johana Chacón volverá la semana que viene al centro de la escena. El próximo lunes, la defensa de Mariano Luque, quien está imputado de haber asesinado a la niña que en 2012 tenía 13 años, pedirá a la Quinta Cámara del Crimen que sea liberado, aduciendo los términos del Pacto de Derechos Humanos de San José de Costa Rica, que señala que el régimen de prisión preventiva sin sentencia firme contra un sospechoso debe tener un plazo razonable.

En Mendoza y en la Argentina ese plazo razonable está estipulado en dos años de detención, más un año de prórroga, la que debe ser tramitada para poder acceder a ella.

Como ya pasaron esos dos años y el juicio contra Luque aún no se ha realizado, y por lo tanto la Justicia mendocina todavía no le dice si es culpable o inocente, los abogados defensores reclamarán su inmediata libertad el lunes a las 10, ante la Quinta Cámara del Crimen, tribunal que tiene bajo su jurisdicción la causa y que está próximo a fijar fecha para realizar el juicio oral y público pendiente.

Los camaristas Rafael Escot, Gonzalo Guiñazú y Aníbal Crivelli serán los encargados de escuchar el reclamo de la defensa, lo que tenga que decir la fiscalía y luego decidir si ponen en libertad a Mariano Luque o mantienen su detención.

No es la primera vez que en la Justicia penal se presenta este tipo de reclamos. Los antecedentes, incluso sostenidos por la Corte, han rechazado casi siempre los pedidos de libertad tras dos años de proceso sin sentencia y en cambio han otorgado la prórroga de la detención por un año mas, la que está prevista en el Código Procesal Penal de Mendoza.

Como el juicio contra Luque, acusado de haber matado a Johana Chacón, se realizará este año y seguramente en el primer semestre, se especula que sea altamente probable que los jueces camaristas no hagan lugar al pedido de la defensa, ante el inminente desenlace.

El caso que destapó otro caso

Johana Chacón desapareció como si se la tragara la tierra, el 4 de septiembre de 2012, luego de que el colectivo escolar que la llevaba al colegio y la traía a su casa la dejara en el ingreso a la finca donde ella vivía con su hermana, con el actual acusado y con los padres de este, en una finca del distrito de 3 de Mayo, en Lavalle.

La menor fue vista por última vez por sus compañeros de escuela, quienes desde el colectivo observaron cómo ella se disponía a cruzar la tranquera de la finca, después del mediodía.

Sin embargo, a la tarde noche, el padrastro de Mariano Luque y encargado de la finca junto con la madre del acusado se presentaron en la fiscalía de Lavalle para denunciar que la niña no estaba y había desaparecido.

Nunca se la halló viva ni muerta. Nunca se encontró un solo elemento suyo que haya llevado aquel día, ni restos que pudieran revelar que había sido asesinada.

El caso transcurrió sin novedad hasta que la Justicia descubrió que 10 meses antes de la desaparición de Johana, otra mujer, Soledad Olivera de 31 años, también había desaparecido camino a la finca donde residía Luque, según ella misma le manifestó a una mujer que se encontró en los 300 metros que separaban su domicilio de la finca. Esto había ocurrido el 18 de noviembre de 2011.

Ese dato puso los ojos de los investigadores en la finca y en quienes allí vivían. Finalmente fue detenido Mariano Luque luego de que la fiscalía descubriera que el día anterior a que Soledad desapareciera había intercambiado con ella más de un centenar de mensajes de texto y que además tenían una relación de amistad y cercanía con contactos sexuales habituales.

Como ocurrió con Johana, a Soledad nunca la hallaron ni viva ni muerta, tampoco dieron con restos suyos ni pertenencias personales.

Luque fue a juicio y fue absuelto por el beneficio de la duda. Beatriz Chacón, la hermana de Johana, quien era la pareja y estaba embarazada de él cuando desapareció Soledad, lo defendió en el juicio y desvinculó haber secuestrado o matado a Olivera, como también de cualquier sospecha sobre la desaparición de su hermana menor.

La Corte anuló la sentencia, ordenó un nuevo juicio y al suerte cambió para Luque. Se había separado de Beatriz Chacón y además ella ya no vivía en la finca. La joven mujer apareció en la fiscalía y lo denunció por haber estrangulado a Johana delante de ella mientras tomaban la mediatarde. No dio más datos sobre qué había hecho Luque con el cuerpo. De paso, afirmó sobre Soledad que había escuchado a su ex pareja decir que se había encargado del tema sin más detalles. Y fue lo que dijo en el segundo juicio, en el que esta vez la Justicia condenó a Luque a prisión perpetua por el asesinato de Soledad Olivera, a pesar de que nunca fue hallado ni un solo rastro.

La última ficha de la defensa

Encarcelado por la sentencia de Soledad que aun no ha dejado firme la Corte de la provincia, y a poco tiempo de enfrentar el juicio por Johana, la defensa juega la ficha de rigor de la libertad por el plazo vencido de prisión preventiva.

Luque deberá encarar un juicio en su contra en el que hay muchísimas menos pruebas contra él sobre el asesinato de Johana que las que había por el caso de Soledad. Sin embargo, lo incrimina el testimonio de su ex Beatriz Chacón, quien en los primeros años defendió a Luque y negó que estuviera vinculado a las desapariciones de la mujer y la menor, y ahora lo acusa de haber matado a su hermana.

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