El caso Aliaga, la investigación por el secuestro y posterior asesinato del empresario mendocino, tiene esquirlas inimaginables. Si bien el panorama respecto al crimen de Diego Alfredo Aliaga (51) parece estar relativamente claro, el entorno en que se movía la víctima es cada vez más oscuro.

La investigación que lidera el fiscal federal Fernando Alcaraz reconstruyó no sólo las últimas horas con vida del hombre, sino su entorno para apuntar a las personas con las que tenía problemas. Y eran más de una.

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En ese marco investigativo, varios abogados con larga trayectoria en el ámbito penal aseguraron conocer al empresario secuestrado. “Varias mañana se lo ha visto cafeteando en las inmediaciones de Tribunales”, manifestó un letrado.

En el expediente por la muerte de Diego Aliaga, que ya tiene ocho cuerpos según confirmaron fuentes ligadas al caso, hay referencias al respecto. La primera es del propio Diego Barrera (50), una de las cinco personas que hoy se encuentra imputada y detenida en el caso Alaiga.

Dos días después que se conoció el caso Aliaga, Barrera declaró en la causa en calidad de testigo –ese testimonio hoy no es válido en la causa porque cuando se convirtió en sospechoso decidió guardar silencio-. En ese entonces, el socio de Aliaga arrojó una batería de hipótesis sobre la desaparición. Asegurando que se trató de un problema de dinero, apuntó contra un gendarme y un reconocido abogado con quienes se había peleado.

Pero sin dudas la parte más importante de la declaración de Barrera es cuando aseguró que la víctima tenía contacto con jueces federales. “Me da miedo decir esto pero él sacaba presos del federal. Arreglaba con los jueces. Maneja todo en el federal. En la provincia no maneja nada”, confirmó, sin dar nombres concretos al respecto.

Barrera detalló que Diego Aliaga le había pagado una suma de dinero a una persona para que no reconociera a un preso de narcotráfico.

Pero el hoy procesado en el causa del empresario secuestrado no es el único que hizo referencias al respecto. Uno de los hijos de la víctima fatal también declaró en ese sentido al referirse a las diferencias que tenía su padre con Walter Bardinella, quien hoy está preso sospechado de financiar una narcobanda.

“Le pedía plata para salir de la cárcel. Mi viejo le hizo el aguante y lo sacó en domiciliaria”, manifestó el joven, aunque lo concreto es que el supuesto narco aún está alojado en la cárcel federal de Cacheuta y no obtuvo ese beneficio.

Lo cierto es que hoy por hoy el expediente del caso Aliaga busca esclarecer el secuestro y homicidio del hombre y parece estar bastante avanzado en ese sentido. Fuentes judiciales informaron que no se ha iniciado una segunda investigación para establecer su supuesto vínculo con jueces. Al menos, hasta el momento.

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Empresarios secuestrado

El 28 de julio pasado, Diego Aliaga salió de su casa ubicada en el barrio Palmares a bordo de una camioneta que le había prestado un vecino. Según los datos que recabaron los pesquisas, el hombre se iba a reunir con su socio Diego Barrera en una propiedad ubicada en Rodeo de la Cruz pero nunca volvió. Al día siguiente, Gonzalo, hermano de Diego Aliaga, recibe un llamado extorsivo en la que le pidieron un millón de dólares como rescate pero los supuestos secuestradores nunca volvieron a llamar.

Con el avance del caso Aliaga las pruebas apuntaron contra Barrera, su pareja Bibiana Sacolle, sus hijos Lucas y Gastón Curi, y un empleado de la familia, Yamil Rosales. Todos están imputados por secuestro extorsivo seguido de muerte agravado por la participación de dos o más personas. Arriesgan prisión perpetua como única pena.