Desde el jueves hasta la mañana de este sábado, el caso Aliaga ha mostrado importantes avances. Las pruebas confirmaron que el cadáver hallado días atrás en Lavalle es el del empresario que estaba desaparecido hace un mes y medio.

En las últimas horas del viernes comenzó a realizarse la necropsia en el Cuerpo Médico Forense. El objetivo es brindar precisiones sobre: causa y tiempo de muerte, confirmación de la identidad y presencia de prueba contra los asesinos.

Te puede interesar...

Recién en la mañana de este sábado el fiscal Fernando Alcaraz recibió un adelanto de la autopsia. Se confirmó científicamente lo que era casi un seguro: los restos son de Diego Alfredo Aliaga. Para ello de realizó una comparación de huellas dactilares y no fue necesario un estudio de ADN, según trascendió.

diego-aliaga.jpg
D

D

Respecto a la causa de muerte, aún no está del todo claro y restará el informe final de los forenses que estará listo en algunos días. A prima facie, los profesionales descartaron que haya sido baleado o apuñalado. Un sofocamiento es la principal versión por estas horas.

Se espera que a partir del lunes el fiscal federal cambie las imputaciones a secuestro extorsivo agravado por producir la muerte de la víctima. Esto no sólo ocurrirá con Diego Barrera, Bibiana Sacolle y Gastón y Lucas Curi, sino con el quinto sospechoso de la causa.

Trascendió que se trata de un patovica que trabajaba para Barrera y que brindó datos claves para hallar el cadáver. Pasará de ser testigo a ser procesado. Restará ver si quiere mantener su confesión del hecho ahora como sospechoso.

Un mes y medio desaparecido

El 28 de julio pasado, Diego Aliaga salió de su casa ubicada en el barrio Palmares a bordo de una camioneta que le había prestado un vecino. Según los datos que recabaron los pesquisas, el hombre se iba a reunir con su socio pero nunca volvió.

Barrera retornó con el vehículo a la casa de Aliaga y estuvo varios minutos en el interior de la vivienda.

Al día siguiente, Gonzalo Aliaga, hermano del hombre, recibe un llamado extorsivo en la que le pidieron una importante suma en dólares pero los supuestos secuestradores nunca volvieron a llamar.

Los investigadores cree que uno de los hijos de Barrera fue quien realizó la llamada, así lo establecen las pruebas recabadas en un local de venta de teléfonos donde habrían adquirido el aparato para hacer este llamado.

La esposa de Barrera, en tanto, el día de la desaparición de Aliaga realizó más de 13 llamadas a su hijo, lo que la pone en un delicado lugar como partícipe del hecho.