Barraza, vinculado a la Rosadita mendocina, se presentó ante el fiscal

El imputado por manejo irregular de obras públicas en la provincia se puso a disposición de la Justicia. Se negó a declarar y recuperó su libertad.

Claudio Barraza, imputado por el manejo irregular de obras públicas en Mendoza desde una oficina conocida como La Rosadita mendocina, se presentó este jueves en la Justicia: se abstuvo de prestar declaración indagatoria y sigue en libertad, ya que el fiscal de Delitos Económicos Hernán Ríos Ruiz le concedió ese beneficio procesal porque considera que no entorpecerá la investigación. Las acciones de Barraza que están en la mira de los investigadores figuran en cuatro expedientes penales abiertos en los tribunales en 2017.

Habrían ocurrido durante los dos últimos años de gestión de Francisco Pérez, y fueron descubiertas y denunciadas por la gestión de Alfredo Cornejo entre fines de 2015 y 2016. Diario UNO y Nihuil reimpulsaron la investigación esta semana.

Barraza estaba al frente de la Dirección de Infraestructura Básica (DIB), que funcionaba fuera de Casa de Gobierno, más precisamente en el barrio Bombal. Esa era La Rosadita local. Es uno de los tres imputados: los demás están directamente vinculados con las tareas de inspección que desde el Estado provincial ameritaban hacerse sobre obras de tendido de redes de agua y cloacas y otros servicios públicos. Según la información que está en poder del magistrado, las licitaciones y adjudicaciones pasaban desde el comienzo hasta el final por La Rosadita local.

En los tribunales

Barraza se presentó en el tercer piso de los tribunales a primera hora de la mañana de este jueves acompañado por su abogado defensor, Sergio Vignaud, quien ya tenía la certeza, desde el miércoles, tras haberlo acordado con el fiscal, de que su cliente no quedaría detenido si se presentaba. Y así fue.

Barraza y su representante legal se enteraron formalmente de la acusación dispuesta por la Justicia y, tal como se estila en esta instancia, el imputado se negó a declarar.

A partir de ese momento, el defensor quedó en condiciones de acceder a los expedientes para enterarse de las pruebas contra su cliente, lo que permitirá armar una estrategia.

Barraza se retiró del Palacio Judicial (ver foto) pasadas las 11. En sus manos llevaba un escrito firmado por la fiscalía que da cuenta de su situación procesal.

Dos veces había intentado sin éxito la Justicia dar con Barraza para notificarlo de la imputación.

Sin embargo, este acusó recibo el miércoles cuando en la edición de Diario UNO leyó que estaba implicado en presuntos hechos de corrupción, por lo que contactó al abogado Vignaud. Barraza le explicó al fiscal Ríos Ruiz que no reside en el domicilio donde le habrían enviado las citaciones y, por ende, no sabía que lo buscaban, porque vive en otro lugar. Finalmente aportó el domicilio actualizado para quedar a disposición de la Justicia.

Que se le haya concedido el llamado "mantenimiento de libertad" implica que Barraza deberá presentarse periódicamente ante las autoridades judiciales para dar cuenta de que sigue ajustado a derecho. En caso de no hacerlo alguna vez, perderá el beneficio y, de inmediato, la Justicia podrá disponer su captura.

Prácticamente en silencio se retiró Barraza de los tribunales acompañado por su abogado.Cuando UNO le consultó por la denunciada adjudicación de obras públicas "a medida" de los oferentes privados, negó toda responsabilidad.

Documentación en la mira

Certificaciones de obras públicas por porcentajes mayores a los realmente ejecutados y comprobados por peritos. Esta es una de las irregularidades que, según la Unidad Fiscal de Delitos Económicos, complican a Barraza y a los demás imputados.

Al primero, porque estaba a cargo de la repartición estatal. Y a los dos restantes, porque tenían a su cargo el control de la cantidad y la calidad de las obras públicas en desarrollo. En algunas se detectaron fallas que fueron reparadas, según la denuncia realizada.

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