ver más

Bala perdida: el acusado seguirá preso y se ofrece recompensa para dar con su cómplice

Editado por Soledad Segade
segade.soledad@diariouno.com.ar

Por el crimen de Franco Pérez, el joven de 23 años que murió en diciembre de 2018 por una bala perdida en Godoy Cruz, la Justicia dictó la prisión preventiva para Gabriel Ruiz Guzmán, de 36 años, único detenido por el hecho. Además, hay una recompensa de $100 mil para encontrar a un cómplice que habría participado en el hecho.

La jueza Espínola fue quien determinó que Gabriel Ruiz Pérez no podía recuperar la libertad, mientras estaba sometido al proceso, tal como lo pidió su defensor oficial.

 Embed      

Indicó que, debido que arriesga una pena de 10 a 30 años, existe peligro de fuga y también entorpecimiento de la causa por posibles amenazas a las víctimas y testigos, entre otros fundamentos.

Por esto, Gabriel Ruiz Guzmán, deberá esperar en la cárcel hasta el día de su juicio.

En medio de la audiencia, Javier Pérez, padre de Franco, dijo: “No solamente mataron a un chico de 23 años inocente, también mataron a una madre, a un padre, y dejaron gravemente herida a una nena de 9 años, (hermana de Franco, conocido como Pupi)".

“Simplemente pido justicia, porque mi hijo no se merecía esto, nada de lo que pasó”, sostuvo.

La fiscal de Homicidios, Claudia Ríos, expuso toda la prueba reunida con lujo de detalles, con concordancia de los hechos, con el relato de las víctimas con quienes empezó el problema, testigos ocasionales y cámaras de seguridad del ministerio y particulares.

Todo indicó que Ruiz Guzmán iba sentado en la ventanilla del acompañante de un Clio Verde, desde donde les disparaba a dos personas que iban en moto y también a las personas que estaban en una rotisería de calle Sarmiento y Terrada, de Godoy Cruz.

Por lo tanto, fue imputado por homicidio agravado por el uso se arma de fuego por Franco Pérez, y por concurso real con homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa por las demás personas que fueron atacadas a los tiros.

Recompensa

Otro imputado en este hecho es Diego Gastón Lozano Andrada, quien era el conductor del Renault Clio con el que persiguieron a dos personas en moto a los tiros.

En medio de esta balacera, es cuando, una bala perdida mató a Franco Pérez, de 23 años, estudiante de Educación Física. Nada tenía que ver con el enfrentamiento, solo había salido a su casa para ir a lo de un amigo.

En la huida de los autores, Lozano dejó abandonado su auto y escapó. Por eso, ahora es buscado por la Justicia, debido a que es considerado como coautor de lo ocurrido.

Las últimas palabras de Franco Pupi Pérez

La dueña de una despensa de calle Sarmiento, dijo que el chico se apareció por la puerta, lleno de sangre y dijo: “Me muero, me muero”, y se desplomó en el piso.

Inmediatamente llegó una ambulancia al lugar, los médicos trataron de reanimarlo, pero constataron su muerte por el disparo que recibió.

Esa noche, Franco había salido de su casa para ir lo de un amigo que vive a dos cuadras, pero nunca llegó debido a que quedó en medio de los tiros y lo mataron.

El hecho

Todo comenzó cerca de las 20.30 del 16 de diciembre de 2018 en la esquina de Sarmiento y Vélez Sarfield, de Godoy Cruz, donde un empleado de una rotisería ubicada a dos cuadras había ido a comprar helado.

En esa esquina vio que en la parada de colectivo había un hombre con un palo y una chica. Al mirarlos, el que tenía el palo le dijo: “Qué mirás”, y amagó a golpearlo, por lo que el empleado regresó a la rotisería La Basija, de calle Sarmiento y Terrada.

Allí contó lo ocurrido y junto con un compañero y su jefe, decidieron regresar a la heladería. De esa manera se originó una riña, donde se sumaron seis personas más que estaban con el hombre del palo.

Los tres regresaron a la rotisería, y le comentaron esta situación a otros dos amigos, que llegaron en una moto, y fueron perseguidos por un Renault Clio verde que les disparaba a ellos, y a todas las personas que pasaron.

Todo esto quedó registrado por las cámaras de seguridad y también relatado por testigos ocasionales.

La escena terminó cuando le dispararon a Franco Pérez, y los agresores escaparon. Pero Gabriel Ruiz Guzmán fue detenido a los pocos minutos en su casa por la Policía, a quien golpeó para intentar escapar.

Dentro del auto encontraron un proyectil calibre 22 largo, igual que el disparo que terminó con la vida de Franco. En la casa del sospechoso encontraron otro proyectil del mismo calibre.

Además, en las pericias que hizo Policía Científica, determinaron la presencia de pólvora en las manos de Ruiz como también en el auto, especialmente del lado del acompañante.

MÁS LEÍDAS