Tal como se esperaba, quedó firme el encarcelamiento preventivo de Roberto Audano (70) por el asesinato de su esposa, la chilena Concepción Arregui (59), cuyo cadáver las autoridades estuvieron buscando durante más de dos semanas.
En las primeras horas de la tarde, la jueza de Garantías María Pietrasanta escuchó la exposición del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello. La acusación del magistrado es bastante clara: el propio hombre confesó y dio detalles sobre el crimen. Datos que fueron confirmados por ejemplo cuando se halló el cuerpo de Conchy Arregui en una zona del dique que había señalado o cuando el Cuerpo Médico Forense (CMF) constató que tenía dos impactos de bala en el cráneo.
En contraparte, la defensora oficial María Arlotta no tenía mucho por hacer. La magistrada solicitó prisión domiciliaria, ya que el acusado tiene 70 años, pero fue rechazado por la jueza. La Ley establece que la jueza no tiene la obligación de otorgarle este beneficio, sino la opción y consideró que el sospechoso tuvo las capacidades mentales y físicas para cometer el hecho y esconder el cuerpo.
De esta forma, la Audano quedará alojado en el penal hasta la llegada de un juicio oral y público -a menos que logre revertir la prisión preventiva en una Cámara del Crimen-, donde arriesgará una pena de prisión perpetua.
Ahora resta que el fiscal realice los peritajes psicológicos sobre el hombre y reciba el cotejo del peritaje balístico que se realizó entre tres armas que fueron secuestradas y los plomos hallados en el cuerpo de la víctima fatal.
Larga búsqueda
Arregui y Audano vivían juntos en una casa en la zona de Las Compuertas, en . El 5 de febrero pasado, el hombre la llevó hasta el oculista y luego hasta unos terrenos que quería comprar. Bajo este ardid, ingresó en un camping y la ultimó de dos disparos.
Según confesó el acusado, la maniató y metió el cadáver en una bolsa de dormir, que luego envolió con una carpa. El asesino ató un balde de cemento al bulto y lo arrojó al interior del dique Potrerillos.
Días después se presentó ante la Justicia y confesó todo, pese a que los pesquisas ya sospechaban de él. Fue imputado por homicidio agravado por el vínculo y quedó alojado en el penal.
El cuerpo fue hallado el 25 de marzo, tras varios días de búsqueda que incluyeron la participación de buzos
