Por Ariel [email protected]
Se desarrolló en la Primera Cámara del crimen el juicio contra Efraín Peca (31), el albañil boliviano acusado por el asesinato de su esposa.
Arriesga perpetua por enterrar viva a su mujer
Durante esta semana se desarrolló en la Primera Cámara del crimen el juicio contra Efraín Peca (31), el albañil boliviano acusado por el asesinato de su esposa, Sergia Lamas (29), luego de ser golpeada, estrangulada y enterrada viva debajo de una churrasquera en el año 2012. La mujer agonizó durante 15 horas, según la necropsia.
El albañil está imputado de homicidio agravado por el vínculo, delito que tiene la pena única de prisión perpetua –fue precisamente lo solicitado por el fiscal de la causa, Francisco Javier Pascua– y cuya sentencia se conocerá hoy.
Algunos mensajes de texto encontrados en el teléfono de la víctima pondrían, entre otros elementos, en evidencia al sospechoso, quien habría escritos esos SMS minutos después del hecho, dirigidos a los empleadores de Lamas (era empleada doméstica) diciéndoles que no iba a ir a trabajar ese día.
El pasado lunes el acusado hizo su declaración y reconoció que en aquella jornada tuvo una discusión con su pareja seguida de insultos y de golpes por parte de él, y que a partir de eso ya no recuerda nada.
La fatal pelea entre Peca y Lamas comenzó en la noche del jueves 6 de diciembre de 2012, en la casa que ambos compartían en calle Chajay de Buena Nueva, Guaymallén. Al parecer, el enfrentamiento se disparó cuando surgió una boleta adeudada de un plan de pagos por un auto, lo que enfureció al hombre. En medio de la disputa, Peca habría golpeado y estrangulado a su mujer, quien cayó al piso desvanecida. De acuerdo con su confesión, él creyó que ella estaba desmayada por un golpe, por eso la alzó y la llevó hasta la cama. Allí la dejó pasar la noche y se fue a dormir. Al día siguiente, y luego de que salió de su casa para hacer trámites, el hombre comprobó que su mujer estaba en la misma posición en que la había dejado la noche anterior y al tocarla descubrió que estaba fría. Todo hace suponer que, sin saber qué hacer, no habría tenido mejor idea que enterrarla debajo de la churrasquera. Tras los estudios del Cuerpo Médico Forense se comprobó que fue enterrada aún con vida y que murió por asfixia.
Horas después de esto, el propio Peca le habría contado a una prima lo que había sucedido y fue esta familiar quien dio aviso a la policía. Luego el albañil fue detenido y hoy, casi dos años después, sería condenado a prisión perpetua.




