Todavía no dejo de pensar en la foto que publicaron los diarios de una familia con dos pequeños atrapada en medio de una de las tribunas del estadio Malvinas Argentinas, donde un grupo de hinchas de la Lepra desató toda su violencia al término de la derrota contra el Tomba.
Mientras el papá trata de resguardar a su hijo más chico -apenas un bebé-, el otro niño no deja de mirar con espanto lo que sucede a su alrededor. Decenas de violentos -o delincuentes, como prefirió llamarlos el gobernador Alfredo Cornejo- sacaron lo peor de sí ante el resultado adverso y arremetieron contra la hinchada rival sin ningún tipo de control ya que la policía fue incapaz de contener semejante barbarie.
Pero no sólo los Leprosos demostraron su peor cara. Los propios tombinos coparon la cancha al final del cotejo con ademanes provocativos y literalmente salieron a la caza de los jugadores del Expreso para robarles sus pertenencias, cual trofeo. Es de entender que cualquiera de ellos haya querido llevarse una remera o un pantalón como recuerdo del 1 a 0 a Independiente Rivadavia, pero lo cierto es que las cámaras de televisión mostraron claramente la resistencia del equipo tombino a entregar sus prendas deportivas.
Y en el medio de este caos, los uniformados veían pasar a los descontrolados hinchas sin hacer nada.
Al día siguiente de los destrozos (fueron rotas más de 400 butacas e incluso algunos de los soportes de hierro), el Gobierno hizo un mea culpa por permitir el desarrollo del partido con las dos hinchadas, teniendo en cuenta que las consecuencias están a la vista. "Acá hay unos delincuentes que han tomado el fútbol. El error fue jugar con locales y visitantes y de eso nos hacemos cargo", se lamentó Cornejo. Parece que ni siquiera él se esperaba este violento desenlace ya que minutos antes fue uno de los tantos espectadores que asistieron el martes a un Malvinas Argentinas repleto.
Igualmente fue categórico y dijo que se aplicará todo el rigor con los violentos que empañaron el evento deportivo y que están dispuestos a tomar acciones civiles. Pero reclamó que se necesita una sanción judicial urgente.
El fiscal de Capital Gustavo Pirrello inició un expediente que tiene como objetivo la identificación de los sujetos que participaron en los enfrentamientos en la popular sur, platea techada y en las afueras del estadio. En esta pesquisa intervendrá la Dirección de Inteligencia y los directivos de ambos clubes, a quienes se les solicitará colaboración ya que se sabe que conocen de cerca a algunos hinchas.
Con las imágenes de las cámaras de seguridad y de los medios de comunicación se ha logrado identificar a varias personas que pasarán a integrar una lista y no podrán ingresar más a una cancha. Por lo menos así lo aseguró el mandatario al ser consultado por la prensa.
Cornejo se quejó porque algunos dirigentes le endilgaron toda la responsabilidad de lo sucedido al accionar policial, desviando el foco de los verdaderos culpables de los incidentes. Aunque será la Liga Mendocina la encargada de pagar los costos de los desmanes y no el Estado como se creyó en un principio.
Lo que podía ser una fiesta del fútbol se transformó en minutos en una verdadera batalla campal, con 25 policías heridos. Una pena.


