El 12 de junio de 2016, el boliche Pulse en Florida se convirtió en el epicentro de la peor masacre por tiroteo en la historia moderna de Estados Unidos hasta ese momento. Y claro que dejó cientos de historias tristes detrás de sí, como los últimos mensajes que envió una de sus casi 50 víctimas fatales.
"Ahí viene, voy a morir": los últimos mensajes de un hombre antes de ser víctima de una masacre
La masacre en el boliche Pulse de Estados Unidos a mediados de 2016 dejó cientos de historias detrás de sí

El lugar donde ocurrió la masacre en Estados Unidos.
Omar Mateen, un hombre de 29 años armado con un rifle de asalto y una pistola, irrumpió en el boliche y mató a 49 personas, hiriendo a otras 53, antes de ser abatido por la policía de Estados Unidos tras un enfrentamiento de tres horas.
Entre las víctimas de la masacre estaba Eddie Jamoldroy Justice, un contador de 30 años que, atrapado en un baño del lugar, envió una serie de mensajes de texto a su madre que capturan el terror y la desesperación de sus últimos momentos. Estos mensajes, cargados de amor y miedo, se convirtieron en un testimonio desgarrador de la tragedia.
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Los mensajes durante la masacre
A las 2 de la madrugada, la madre de la víctima que dormía en su casa, recibió el primer mensaje de su hijo: “Mami, te amo”. Segundos después, llegó otro: “En el club, están disparando”. Alarmada, intentó llamarlo pero no respondió. En su lugar, le escribió: “¿Estás bien?”.
La respuesta de Eddie Justice fue breve y aterradora: “Atrapado en el baño”. Especificó que estaba en el boliche Pulse, en el centro de Orlando, y suplicó: “Llama a la policía”. La madre, ahora completamente despierta, marcó el 911 mientras enviaba una ráfaga de mensajes a su hijo, pidiéndole que contestara y asegurándole que la ayuda estaba en camino.
El joven, escondido en el baño de mujeres junto a otros asistentes, continuó comunicándose con su madre. A las 2:39, escribió: “Llámalos, mami. Ahora”. La madre le preguntó si había heridos en la masacre y en qué baño estaba. “Muchos. Sí”, respondió a las 2:42.
Los mensajes reflejan el creciente pánico de Eddie Justice mientras Omar Mateen, que había jurado lealtad al Estado Islámico en una llamada al 911, se acercaba. A las 2:46, Eddie escribió: “Sigo aquí en el baño. Nos tiene. Tienen que venir por nosotros”.
A las 2:50, Eddie envió un mensaje final: “Es un terror”. Cuando la mujer le preguntó si el tirador estaba en el baño con él, Eddie Justice respondió con una sola palabra: “Sí”. Ese fue el último mensaje que recibió de su hijo antes de ser masacrado.