Catherina Gibilaro
cgibilaro@diariouno.net.ar
A medida que avanza la investigación sobre falsos certificados médicos otorgados a presos para acceder a la prisión domiciliaria, se complica cada vez más la situación del médico psiquiatra Luis Chacón, del Cuerpo Médico Forense. Era el que los otorgaba previo el presunto pago de coimas que pedía a los familiares. A las pruebas que ya cuenta en su poder Delitos Complejos se sumaron otras derivadas de peritajes técnicos que envuelven en un escándalo a Chacón. Algunos demostrarían incluso el modo en que captaban a la “clientela” del penal de Boulogne Sur Mer.
El profesional no estaba solo en este menester. Contaba con la complicidad de un penitenciario, Pablo Spagnolo Di Carlo. Chacón ya fue suspendido en sus funciones apenas se conoció la grave imputación de extorsión que le endilgó el fiscal de Delitos Complejos Santiago Garay.
Asimismo, al profesional también le están instruyendo un sumario administrativo a cargo de la Procuración de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia, de quien depende el Cuerpo Médico Forense.
Por su parte, no escapa a las acciones disciplinarias el penitenciario que “colaboraba “ con el médico.
Chacón, Spagnuolo Di Carlo y el civil que les hacía de nexo fueron imputados por el magistrado en julio pasado por extorsión en grado de tentativa y detenidos. Como este delito es excarcelable, tras dos días a la sombra quedaron en libertad.
El caso es verdaderamente preocupante porque con estos arrestos domiciliarios a presos, sólo sustentados por el dinero y no por una verdadera necesidad psiquiátrica u otro tipo de enfermedad, éstos podían salir a delinquir alegremente y atentar contra una sociedad que lejos está de imaginar que estos detenidos no están detrás de las rejas.
Los investigadores esperan que familiares de otros internos que hayan sido coimeados por estas personas realicen la denuncia, aunque estimaron que, de haber conseguido el beneficio de prisión domiciliaria, no se arriesgarán a declarar.
La detención
El padre de un preso de Boulogne Sur Mer denunció a los tres hombres en julio pasado. Dijo que se comunicaron con él y le pidieron $15 mil para adulterar los estudios psiquiátricos forenses para que su hijo tuviera prisión domiciliaria.
Luego de la denuncia, el hombre siguió en contacto con ellos hasta que acordaron una cita una mañana en la explanada de la Dirección de Investigaciones, donde además funcionan las fiscalías de Delitos Complejos.
Así fue como a pocos metros de los pesquisas, el psiquiatra, el penitenciario y otro hombre llegaron al lugar pactado.
Mientras los investigadores observaban lo que ocurría desde una ventana a pocos metros. Según se pudo establecer, el civil era quien iba a recibir el dinero, y de esa forma el médico y el agente no se verían implicados en el hecho en el cual por $15 mil falsificarían las pericias psiquiátricas a favor del interno para obtener la prisión domiciliaria.La situación quedó filmada y en el momento que se iba a hacer entrega del dinero la policía capturó a los tres hombres denunciados.
