El asesinato del prestamista de Maipú Juan Carlos Frachia desató una investigación que parecía ser nebulosa en sus primeros días, hasta que un ADN encaminó la pesquisa y otras evidencias que la reforzaron, a tal punto de que la Fiscalía de Homicidios logró que le dicten la prisión preventiva al presunto sicario y a la persona que le habría ofrecido el pago.

El viernes pasado, la jueza María Alejandra Mauricio consideró que hay pruebas suficientes para que sigan alojados en el penal Gustavo Luis Delgado (23) y Luis Gabriel Córdoba (44), imputados por homicidio agravado por promesa de pago. El más joven está acusado como autor material y el hombre como instigador. Ambos arriesgan una pena de prisión perpetua.

Desde el momento en que Frachia fue encontrado el 14 de julio en su cama con un tiro en la sien, los investigadores apuntaron a un asesinato vinculado a su entorno íntimo o a un asalto. Esta última fue la versión que tomó fuerza ya que a la víctima fatal le faltaba, al menos, su teléfono celular. En una gorra encontrada cerca de la casa se hallaron restos de ADN pertenecientes a Delgado.

Al momento de ser detenido, Delgado quedó aún más comprometido. Le dijo a los policías -todo verificado por el testigo de actuación- que un mecánico le había ofrecido dinero por cometer el crimen. Si bien le advirtieron que no siguiera hablando ya que no tenía un abogado presente, el joven continuó con su confesión informal. Así fue que la causa dejó de investigarse como un asesinato en el marco de un asalto y los pesquisas se inclinaron por la tesis del sicariato. De hecho, la defensa de Delgado pidió que se declare nula su declaración espontánea -es decir, que no tenga validez legal-, pero la jueza Mauricio rechazó el planteo.

Con respecto a Córdoba, el presunto pagador, su vinculación se produjo por su teléfono estaba anotado en la billetera de Delgado. Además, antes de ser detenido se realizaron escuchas telefónicas donde quedó registrado que Delgado intentaba comunicarse con el otro sospechoso.

Luis Córdoba ha declarado en la investigación, admitió conocer al prestamista de Maipú y negó haber pagado a un sicario. Sin embargo, al menos hasta hoy, la jueza Mauricio se inclinó por la teoría acusatoria que sostiene la fiscal de Homicidios Claudia Ríos.

Juan Carlos Frachia.jpg
Juan Carlos Frachia, víctima del crimen en Maipú.

Juan Carlos Frachia, víctima del crimen en Maipú.

Crimen en Maipú

En los primeros minutos del 14 de julio pasado se activó la alarma gracias a un sensor de movimiento ubicado en el domicilio ubicado en calle Ameghino al 460, donde vivía el prestamista de Maipú. La central de seguridad intentó comunicarse con Juan Carlos Frachia pero no contestó el teléfono. Es por esto que llamaron al número secundario, que es el de su pareja.

La mujer se dirigió hasta el domicilio junto a personal policial e ingresaron gracias a que tenía un control remoto del portón. En la habitación se encontraron con el hombre que estaba en la cama y una importante cantidad de sangre. Los médicos constataron que había recibido un impacto de bala en la sien. Quedó internado pero murió al día siguiente.