Por Ariel Cubells
Producto de esas vejaciones habrían nacido cinco niños, aunque en cuatro quedó probada la paternidad del acusado. La historia de este "chacal", de 54 años, y su víctima, de 31, ocurrió en Las Heras.
Abusó sexualmente de su hijastra por 20 años y le dieron 30 de prisión
[email protected]
Una denuncia anónima fue la punta de una investigación que terminó este miércoles, en la Primera Cámara del Crimen de Mendoza, con un hombre condenado a 30 años de prisión por haber abusado sexualmente durante más de 20 años de su hijastra. Producto de esas vejaciones habrían nacido cinco niños, aunque en cuatro quedó probada la paternidad del acusado.
La historia de este chacal, de 54 años, y su víctima, de 31, ocurrió en Las Heras. A principios de 2014 un familiar de ambos llamó al 911 y puso en alerta sobre lo que estaba sucediendo en la casa donde vivían. El denunciante no dio su identidad ni demasiadas precisiones, lo que obligó la intervención de la División de Delitos contra la Integridad Sexual que comenzó la investigación hasta que se logró localizar el domicilio. Faltaba la denuncia formal de la joven, que desde los 11 años era sometida y que según se conoció, era amenazada por su padre permanentemente para que no contara nada sobre lo que le hacía frecuentemente. Sin embargo, tiempo después la mujer se animó a hacerlo y tras esto el acusado fue detenido por la policía. El hombre fue imputado por abuso sexual con acceso carnal, reiterado y sistemático en número indeterminado de hechos. La víctima tiene cinco hijos y cuatro quedaron confirmados mediante estudios de ADN que son del padrastro de la chica. El restante también sería de él, pero no quedó probado durante el tiempo en el que se desarrolló la investigación y la recolección de las pruebas. El juicio comenzó el viernes pasado y en las cuatro jornadas pasaron familiares que con su declaración ratificaron las situaciones denunciadas. Además, las testimoniales sacaron a la luz amenazas y distintos tipos de violencia de género que se daban en el seno del hogar entre víctima y victimario. El fiscal que estuvo en el debate, Javier Pascua, pidió 31 años de prisión para el sospechoso y el tribunal decidió condenarlo con 30 años. La defensa había pedido la absolución. La fiscalía quedó más que conforme con el fallo y lo definió como una muy buena pena y ejemplificadora para estos aberrantes hechos.




