La búsqueda de Abigail Carniel genera preocupación a medida que pasan los días. No sólo porque la joven de 18 años lleva casi tres semanas desaparecida, sino por los resultados de una medida con perros adiestrados que se realizó este martes en el barrio de Las Heras donde fue vista por última vez.

Desde el 15 de abril pasado las certezas son pocas. Una causa por averiguación paradero radicada en la Unidad Fiscal de Homicidios, otra en la Justicia Federal que investiga una posible trata de personas, un pedido de recompensa por $200.000 e intensos rastrillajes han pasado durante estos 20 días. Pero una pista que surgió esta tarde generó más preocupación.

Las autoridades judiciales dieron intervención a canes de rastreo. No sólo los pertenecientes a la Policía sino también los de la Escuela de Adiestramiento Canino de Mendoza (ESCAM). De esta última organización, que ha intervenido con éxito en varios casos policiales, trabajó un binomio -la border collie Ipa y su adiestrador- en el barrio Sargento Cabral.

Es que no sólo es este el complejo donde Abigail Carniel bajó del micro el 15 de abril, sino que un testigo señaló la casa de una persona que vive en el lugar. La perra marcó en concreto un colchón ubicado en el domicilio, según trascendió.

Y el dato es más preocupante teniendo en cuenta que el animal está entrenado para detectar rastros de cadáveres, ya sea desde sangre hasta restos óseos. Aunque por otro lado, vale aclarar que esto no quiere decir que encuentra olores de la persona desaparecida en particular.

Con este indicio en sus manos, los investigadores bucarán profundizar los rastrillajes en la zona el día de mañana en busca de tener mayores certezas por el caso de la chica desaparecida en Las Heras.