El 31 de octubre de 2003 varios delincuentes violaron y mataron a Paula Toledo. Arruinaron la vida de una chica de 20 años y también la de una familia. A doce años del crimen, el caso aún espera por justicia y la causa está estancada en la Suprema Corte de Mendoza esperando una resolución. La madre de Paula, Nuri Ribotta, un monumento a la lucha, reclama agilidad y sueña con que se haga de nuevo el juicio. Su cuerpo fue hallado en un descampado del barrio El Sosneado, donde vivía. El homicidio tuvo un eco social, con muchas marchas incluidas, durante mucho tiempo.
A más de 12 años de uno de los crímenes más aberrantes en la historia de Mendoza
