El próximo 25 de febrero se cumplirán 20 años de uno de los mayores golpes delictivos de la historia: el robo en el aeropuerto de Schipol. Este asalto en la ciudad de Ámsterdam fue cometido a cara descubierta, en un lugar de máxima seguridad, atacando un camión blindado y terminó con un botín de 100 millones de dólares en joyas. Joyas que nunca fueron encontradas.
A 20 años de una hazaña criminal: cómo robar 100 millones de dólares en joyas sin ser atrapado
Pese a que actuaron a cara descubierta, los autores de uno de los mayores robos de la historia siguen sin ser atrapados
Schipol es el aeropuerto más importante de los Países Bajos. Con ese dato, cualquier persona ya puede imaginar que cuenta con las medidas de seguridad más importantes, como cualquier terminal de ese estilo. Sin embargo, nadie se pudo imaginar lo que ocurrió aquel 25 de febrero de 2005, que aún no tiene muchas explicaciones sobre cómo pudo ocurrir un robo en forma tan impune.
El modus operandi del robo
Aquel día, un grupo de hombres ingresó al aeropuerto de Ámsterdam uniformados como si fueran trabajadores de la aerolínea KLM. Sin embargo, a los pocos minutos desnudaron sus verdades intenciones: desenfundaron armas de fuego y redujeron a los guardias de seguridad que estaban en el lugar.
A cara descubierta, sin guantes, a la vista de todos los pasajeros que estaban en el lugar, en cuestión de segundos se hicieron de un camión blindado que estaba en el lugar esperando para ser cargado. En su interior había aproximadamente 100 millones de dólares en joyas y diamantes.
Con el multimillonario botín en sus manos, huyeron a toda velocidad sin ser detenidos. No dejaron rastros, como si se los hubiera tragado la tierra. Así de insólito y burdo fue el mayor robo de joyas del que se tenga memoria.
Si bien muchos años después se avanzó con algunas detenciones y condenas menores por el robo, el paradero del botín que se llevaron los ladrones del aeropuerto de Schiphol sigue siendo un misterio. El caso sigue abierto, habiendo pasado 10 años de aquel golpe armado, y las dudas continúan dando vueltas en las cabezas de los investigadores.






