Jueves, 28 de junio de 2018

¿Pequeñeces?

Mendoza Capital irá a un sistema de multas para los dueños de perros que no recojan la caca de sus mascotas.

Cuando la política decide ocuparse de asuntos de la cotidianidad de los ciudadanos, es decir, de asuntos supuestamente menores, por lo general acierta.

Baste citar lo que la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza está realizando para concientizar a sus vecinos a fin de que se hagan cargo de las deposiciones de sus perros cuando estos se encuentren fuera de las casas de sus amos, en particular en plazas y paseos.

Por ahora el Municipio capitalino está en una campaña de difusión masiva del programa, que consiste en que cada dueño de mascotas lleve elementos para levantar la caca de sus perros y colocarla en recipientes especiales que la Comuna está instalando en numerosos puntos de la Ciudad de Mendoza.

Dentro de unas semanas se pasará a un sistema de multas y castigos para aquellos que no recojan las heces o que larguen solos a los pichichos a la calle.

En buena parte de los barrios del Gran Mendoza, uno de los problemas más recurrentes que presenta la vida en común entre vecinos es precisamente el que generan los perros con la caca que depositan en los jardines, veredas o espacios verdes comunes.

Es así que quienes no tienen canes se ven obligados -a diario- a tener que limpiar sus canteros y a manguerear sus veredas porque los dueños de los perros no cumplen con su obligación social de ocuparse debidamente de sus mascotas.

En la mayoría de las ciudades civilizadas del mundo hace rato que este problema ha sido solucionado, ya que cuentan con normativas específicas.

En París, Hong Kong o Nueva York todos los ciudadanos tienen en claro que quien elige la tenencia de un perro debe cumplir una serie de disposiciones relacionadas con la salud pública y la convivencia con sus semejantes.

El hecho de que nuestros representantes políticos empiecen a ocuparse de solucionarnos la vida cotidiana es un enorme aporte. No todo es FMI, Bolsa o macroeconomía.

Asimismo, es muy bueno que la Provincia se esté ocupando de estos temas en el nuevo proyecto de ley para modernizar el Código de Faltas. Hacer política también es el tratamiento de la caca de los perros.

Queda dicho: puede haber también una revolución de lo pequeño.

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