Lucio A. Ortiz
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Había terminado un partido increíble, del que 31 años después, se sigue hablando y escribiendo sobre el hecho. La trascendencia de un triunfo del seleccionado argentino fue cobrando altura a medida que pasaban los días. Nada menos que el mejor jugador del mundo de todas las épocas acababa de hacer dos goles. Y los ingleses lo sufrirán por años y años. Diego Maradona les había convertido dos tantos para que Argentina ganara su partido de cuartos de final 2 a 1, el 22 de junio de 1986 en el Mundial de México.
Camino al túnel, el jugador inglés Steve Hodge se paró para una entrevista de la TV. Y cuenta: "Realmente no recuerdo si me preguntó por la mano, aún no me había dado cuenta de cómo había sido el primer gol". Luego caminó unos metros solo de vuelta al vestuario y se encontró con Diego.
El inglés le hizo una seña: tironeando del pecho su camiseta con la mano derecha. Diego entendió y aceptó sin pronunciar palabra. Y dice Lodge: "Hace un gesto como de rezo en agradecimiento", se quitó la número 10 azul y la cambió por la 18 blanca de Hodge.
Steve se inició en Nottingham Forest, pasó por Aston Villa, Tottenham Hotspur, volvió a Nottingham, fue al Leeds United (fue campeón) para jugar también en otros clubes y retirarse en 1998 en Leyton Orient.
Fue Hodge el que a los 6' de la segunda parte, al querer rechazar, le salió un pase al medio de su propia área para Diego hiciera el gol con el puño ("la mano de Dios"). Cuatro minutos después el astro argentino convirtió el tanto más maravilloso de todos los mundiales de fútbol de la historia.
Tenía la camiseta azul entre sus manos, se dirigió al camarín y en su libro El hombre con la camiseta de Maradona, cuenta: "No le dije nadie que tenía ese trofeo y la metí en mi bolso. Escuchaba al DT Bobby Robson, que gritaba: 'Se salió con la suya, fue clara la mano desde donde yo estaba'".
El plantel regresó a Inglaterra y Hodge pasó a Tottenham de Londres. La camiseta azul quedó en el altillo de su casa de Nottingham durante 16 años.
En 2002 la camiseta de Pelé, del Mundial 1970 (también usada en el estadio Azteca), se vendió en una subasta a 220.850 dólares. Entonces Steve decidió asegurar la N°10 de Maradona.
En ese momento, nadie le puso precio, pero después la valuaron en 350.000 dólares. Era una de las camisetas azules que un empleado de la AFA, Rubén Moschella, compró en una tienda deportiva del Distrito Federal para cumplir un pedido de Carlos Bilardo. Las alternativas (de algodón) que mandó Le Coq Sportif para México eran muy calurosas y quedó demostrado después del triunfo sobre Uruguay. Las celeste y blanco tenían el sistema novedoso Air-Tech. Un producto con múltiples y pequeños agujeros sobre el género, que Argentina vistió contra Corea del Sur, Italia, Bulgaria, Bélgica y Alemania.
A la fábrica le resultó imposible realizar las remeras con el sistema novedoso y el jueves, a 72 horas del partido, Moschella debió salir a comprar 38 camisetas iguales de color azul (19 juegos, una para cada tiempo) y de la marca que usaba el seleccionado argentino. Apareció en la concentración del club América con dos modelos y Diego se decidió por una. "Con esta le ganamos a Inglaterra, me gusta", dijo el Diez y Moschella fue a buscarlas.
Después las encargadas de bordar la ropa del América debieron confeccionar el escudo de la AFA, que lo hicieron sin los laureles de los costados, para los 19 juegos de camisetas de los jugadores de campo. También les pegaron los números plateados, conseguidos (son similares a los que utilizaban los conjuntos de fútbol americano).
Hodge decidió llevarla al National Football Museum en Preston. La camiseta nunca la lavó y mantiene el sudor de Maradona.
Pero antes de donarla, Hodge fue invitado al programa Soccer AM por la cadena Sky. Viajó un viernes por la tarde y se alojó en un hotel en Londres. A las 23, desde la productora del programa, lo llamaron para decirle que llevara la camiseta de Maradona. Y en su libro contó: "Tuve que llamar a un vecino que tenía una llave para que entrara y subiera al altillo a buscarla".
El vecino fue a la casa, en Nottinghan, la sacó del ropero y la metió en un sobre grande para ser enviada por un servicio de mensajería, que contrató la productora. La N°10 más famosa viajó dos horas y media en una moto por la autopista M1 en la madrugada del sábado.
Y siguió: "Recuerdo cuando tocaron la puerta de mi habitación en el hotel de Londres y me dieron el sobre: sentí un gran alivio al ver que lo que había dentro era la camiseta de Maradona. Lo pienso ahora y me doy cuenta de que fue una locura".
El museo de Preston cerró en 2010 y la camiseta pasó al Museo Nacional de Fútbol en Manchester. En el segundo piso está la 10 azul al lado la camiseta del alemán Franz Beckenbauer del Mundial de 1974.
Contó Oscar Garré que cambió con Lineker (10 de Inglaterra) y que en el vestuario, Maradona se la pidió a cambio de la 18 de Hodge.
La camiseta más famosa de la historia está asegurada por 350.000 dólares y descansa en Manchester.
La camiseta azul
Valuada en 350.000 dólares, la camiseta que usó Maradona contra Inglaterra puede ser observada en un museo de Manchester. Le pertenece al jugador Steve Hodge, que también escribió un libro.
