El épico triunfo en el partido de cuartos de final ante Pablo Cuevas le costó caro a Diego Schwartzman, quién disputó los últimos puntos del partido con mucho dolor y rengueando.
Preocupado, el Peque se hizo una ecografía en el mismo Buenos Aires Lawn Tennis y constataron que tiene un pequeño desgarro en el isquiotibial de la pierna izquierda.
Este sábado, ya descansado, se hizo una resonancia magnética para constatar la gravedad de la lesión y confirmar si jugaba o no la semifinal del Argentina Open ante el portugués Sousa, quien curiosamente también terminó con un fuerte dolor en un gemelo.
"Como dije cuando terminé el partido ante Pablo, tengo sensaciones encontradas de alegría y tristeza de un partido que me va a quedar grabado para siempre. Pero lamentablemente terminé lesionado. Hice una consulta médica en el club, que no fue definitiva, pero me duele mucho y no es buena señal. Me voy a hacer un estudio a la mañana y tomaré una decisión final. Les mando un abrazo y gracias a todos por el tremendo apoyo de siempre. "Como dije cuando terminé el partido ante Pablo, tengo sensaciones encontradas de alegría y tristeza de un partido que me va a quedar grabado para siempre. Pero lamentablemente terminé lesionado. Hice una consulta médica en el club, que no fue definitiva, pero me duele mucho y no es buena señal. Me voy a hacer un estudio a la mañana y tomaré una decisión final. Les mando un abrazo y gracias a todos por el tremendo apoyo de siempre.
Diego Schwartzman en twitter tras el triunfo ante Cuevas
Los estudios confirmaron que el máximo favorito del torneo tiene un pequeño desgarro en la zona del aductor izquierdo pero de todas maneras la decisión final de no jugar se anunció estando ya en el Buenos Aires Lawn Tennis.
La decisión del Peque beneficia al portugués Pedro Sousa, quien ingresó al torneo como 'lucky loser' (perdedor afortunado) y avanzó sorpresivamente a las semifinales tras imponerse en la noche del viernes al brasileño Thiago Monteiro por 7-6 (7-5) y 6-4.
Sousa, 145 del ranking mundial, concretó, a los 31 años, la mejor semana de su carrera como profesional, y no jugar le viene muy bien ya que el viernes terminó visiblemente contracturado.
La otra semifinal es entre Casper Ruud y el cordobés Juan Ignacio Lóndero.