Los tenistas argentinos comenzaron mal en el ATP 250 de Eastbourne -Reino Unido-, ya que el campeón defensor, Francisco Cerúndolo, quedó eliminado en la primera ronda del torneo que se juega sobre césped y reparte más de 800 mil euros en premios y es previo al Grand Slam de Wimbledon, que comienza el 1 lunes de julio.
Francisco Cerúndolo no pudo defender el título del ATP 250 de Eastbourne al caer en primera ronda
Francisco Cerúndolo cayó en la primera ronda en el ATP 250 de Eastborne, donde fue campeón en 2023. Este martes se despidieron Mariano navone y Tomás Etcheverry
También corrieron la misma suerte este martes los otros representantes argentinos, Mariano Navone y Tomás Etcheverry con sus sendas derrotas en primera ronda.
► TE PUEDE INTERESAR: Novak Djokovic dio un paso más en Wimbledon para completar su recuperación récord
Derrota de Francisco Cerúndolo en el césped de Eastbourne
El primero en salir a la cancha fue Francisco Cerúndolo (27°), que el año pasado cortó con una sequía de 28 años sin argentinos campeones en césped, justamente en este torneo. El bonaerense sufrió una dura caída por 7-6(5) y 7-6(4) ante el estadounidense Marcos Giron y perderá, al menos, tres posiciones en el ranking.
Luego fue el turno de Tomás Etcheverry (31°), que batalló frente al chino Juncheng Zhang pero terminó cayendo en el tie-break del tercer set [5-7, 6-3 y 7-6(4)].
Por último, Mariano Navone (32°), quien tuvo una muy pobre actuación ante el británico Giles Hussey (359 del ranking) y perdió 6-4 y 6-2 en poco más de una hora de juego.
Sólo sigue Sebastián Báez en Eastbourne
El único argentino en carrera en Eastbourne es Sebastián Báez (18°), que debutará en la segunda ronda ante el serbio Miomir Kecmanovic por estar entre los cuatro primeros clasificados.
De esta manera, los tenistas argentinos están redondeando una muy floja gira de césped, en la que aún no consiguieron ningún triunfo entre el ATP 500 de Queen's y el ATP 250 de Eastbourne.
El último torneo sobre césped de la temporada será Wimbledon, el tercer Grand Slam del año, que históricamente le fue muy esquivo para los argentinos.



