José Luis Clerc es una leyenda del tenis. Sobran los dedos de una mano para encontrar un tenista argentino o sudamericano que llegó a ser 4º del ranking mundial y ganador de 25 torneos a nivel de ATP, entre otros logros.
Otra particularidad de este personaje simpático y entrador es que su sobrenombre trascendió a través de los años y aún hoy, a los 60, todos los conocen como Batata, aquí o en el mundo del tenis, donde conserva muchos amigos: "Cada vez que los veo a Borg, Connors, McEnroe y muchos de los que compartimos el circuito la pasamos muy bien. Ahora, por ejemplo, con el tema del robo me llamó Andrés Gómez desde Ecuador y también Mansour Bahrami, desde París, porque salió la noticia del robo en L'Equipe. Con muchos tal vez no nos hablamos por teléfono pero nos vemos y nos damos esos abrazos sentidos que son muy lindos".
Justamente un amigo del tenis, Daniel Roig, es el motivo de su visita a Mendoza y Batata lo explica: "Daniel (Roig) era chico de físico pero la altura de acá lo ayudaba y pasaba pelotas todo el partido. Te volvía loco. Y como buen petiso era corredor y luchador como es en la vida. Era bravísimo jugar con él y aparte siendo local. El Torneo Crepuscular es una parte de mi vida tenística y tengo mejores recuerdos de esa época o cuando jugaba por plata en Francia que del profesionalismo, porque cuando sos profesional te convertís en una máquina. No tenés tiempo para pensar. Levantás un trofeo y listo, te vas al hotel y al otro día te vas a otro país para pensar en el próximo torneo".
Clerc es un apasionado del tenis y aunque se retiró hace casi 30 años, afirma que "todos los días estoy en una cancha de tenis. Hace 30 años que me dedico a ser docente y sigo con mi academia, que desde hace tiempo está en el Parque Roca, donde hasta hace unos años se jugaba la Copa Davis".
La aparición en la charla del centenario torneo por equipos, del que Clerc fue finalista en 1981, abre paso a una reflexión: "Lamentablemente los argentinos no la tendremos más porque cambió todo, pusieron mucho dinero y cambiaron el formato. Además ya no es el mismo sabor", sentenció al tiempo que aprobó la capitanía compartida que ejercieron en la última serie ante Colombia Gastón Gaudio, Guillermo Coria y Guillermo Cañas: "Si sirve para el equipo, bienvenido. A Gastón lo conozco desde chico, empezó conmigo a los 8 años y lo quiero muchísimo. A los otros chicos también. Todo suma y es importante".
El trabajo de Batata en su academia también tiene un costado social que lo motiva a contar: "Hace 12 años que hago inclusión social a través del tenis. Casualmente recién hablé con gente de la Provincia de Buenos Aires para hacer alguna actividad en las vacaciones, con las colonias de verano. Es muy lindo poder mostrarle a los chicos que más necesitan que el deporte es salud, educación, sociabilización y mejora la vida de las personas. Eso y enseñarle tenis a los chicos de capacidades diferentes es lo que más me gusta", señaló.
La otra labor que lleva adelante desde hace años es como comentarista de ESPN: "Las transmisiones de ESPN son mi vida. Ir a Roland Garros es como ir a mi casa, lo mismo me pasa con el US Open o Wimbledon. El 11 de enero ya viajo para transmitir el Abierto de Australia. Estoy con los Grand Slams y ahora con la Laver Cup que es un evento fantástico organizado por Roger Federer y las asociaciones de Australia y Estados Unidos. Estuve en Praga, este año en Chicago y en 2019 va a ser en Ginebra. Si me preguntás un lugar para ver tenis te diría que vayas a la Laver Cup. Están los mejores jugadores y es un show muy profesional. Nunca vi algo así".
Los torneos de Grand Slam lo tuvieron como protagonista dentro de la cancha y ahora lo tienen fuera de ella, como comentarista, y Batata no esconde su preferencia por Roland Garros, torneo del que fue semifinalista en 1981 y 82: "París es como mi casa y en tierra hay más continuidad, no es tan monótono, se usa más la cabeza y el corazón, no tanto la velocidad. Muchos dicen que es aburrido ver ganar todos los años a Nadal pero realmente es un torneo muy lindo y verlo jugar a Rafa es maravilloso".
Clerc fue candidato a presidente de la Asociación Argentina de Tenis en abril último y es crítico con la situación que vive el deporte en el país: "No se está jugando mucho al tenis y eso se nota. Chicas casi no hay y para colmo lo hicieron más individualista de lo que ya es. Nosotros viajábamos en delegación, representando a la región, y nos conocíamos con los de las otras regiones que hacían lo mismo. Espero que estos chicos que ganaron las elecciones, que me ganaron a mi, puedan volver a eso. Era una de las propuestas como parte de algo integral que queríamos llevar adelante con todas las Federaciones y los clubes. Pero se gana y se pierde, y les deseo lo mejor a los chicos porque yo amo este deporte".
Para terminar explicó su visión sobre la actualidad del tenis argentino: "Yo recorrí el país y es enorme. En nuestra época con los regionales y nacionales era más fácil para los padres. Un chico hoy tiene que hacer miles de kilómetros solo. ¿Y el costo? ¿Y el peligro?. Entonces viaja con su entrenador, pero también cobra y el costo es enorme. Yo era de clase media baja pero la organización me lo hacía más fácil aún cuando comprar una raqueta era muy costoso y cuando éramos chicos nos veían con una raqueta por la calle y nos decían maricones. En el club San Fernando los del rugby, el remo, el fútbol, nos decían que el tenis era de maricones pero unos años después, con Guillermo (Vilas) hicimos que sea el deporte más popular del país. Ahora podés conseguir una raqueta con más facilidad que antes pero hay pocos chicos compitiendo".
José Luis Clerc en Mendoza: "Después del robo fue como que me desplomé"


