Al ser retirada la denuncia, parecía que el hecho terminaba en la nada. Sin embargo, una de las denunciantes volvió a hablar y reveló detalles oscuros sobre la supuesta noche de descontrol de los jugadores colombianos de Boca.
A mediados de enero, Edwin Cardona y Wilmar Barrios fueron acusados en la Justicia por dos mujeres, por golpes y amenazas con arma blanca. Con el correr de los días, la denuncia fue levantada y no se supo más nada acerca de esa noche y presunta "fiesta" privada en un departamento de Puerto Madero.
El lunes, en Código de Barras, Cinthia Jiménez rompió el silencio y reveló que "hubo sexo en Puerto Madero con los jugadores de Boca. Es mentira que fueron a cortarse el pelo, jamás sacaron una tijera. Nos obligaban a tomar whisky y nos revoleaban los celulares para evitar fotos".
"Pedían cocaína y porro por celular, tomaban absenta y revoleaban una cuchilla", dijo y afirmó: "Perdí a mi hijo por lo que pasó aquella noche. No quiero plata, solo busco justicia por el bebé que llevaba en la panza".
Además, la joven aseguró que teme por su vida: "Tengo miedo que un hincha de Boca me pegue un tiro por la calle por haber denunciado a los jugadores".


