Mauro Icardi fue final y merecidamente citado a la Selección argentina. El delantero del Inter ya se encuentra en Australia compartiendo mates y concentraciones con sus compañeros pero no trabajos de entrenamiento. ¿Por qué? Porque la convocatoria le llegó en el peor momento: Icardi está saliendo de un desgarro importante y es casi imposible que tenga minutos con la casaca albiceleste el viernes ante Brasil.
Para ello está ejercitándose de manera diferenciada, junto al kinesiólogo Luis García. El propio Icardi aseguró a través de Instagram, en su primera publicación desde Melbourne, que está "trabajando para volver cuanto antes a pisar las canchas y poder representar a mi país".
Si continúa de buen modo su recuperación, es probable que pueda jugar, al menos un rato, ante Singapur el martes.




