Messi y Caballero tocaron casi la misma cantidad de pelotas a lo largo del partido ante Croacia. ¿Asistencias para definir al arco? No hubo en 90 minutos.

Datos que lo dicen todo

Por UNO

Los números son fríos pero calientan. Que Argentina jugó mal y depende de un milagro para clasificar a octavos no es novedad, pero los datos estadísticos del partido ante Croacia pueden ayudar a entender un poco más qué fue lo que sucedió.

Wilfredo Caballero, el arquero que permitió que se abra el partido con su grave error, queriéndola picar por sobre el cuerpo del rival, tocó la pelota casi la misma cantidad de veces que Lionel Messi y Enzo Pérez. La Pulga creó dos chances de gol y en la totalidad de los minutos jugados no se contabilizaron asistencias, lo que muestra a las claras la falta de juego asociado.

En los papeles, el cambio de esquema y la incorporación de volantes bien abiertos podía darle a Argentina una buena cantidad de desbordes por los costados con pase o centro atrás para la llegada de otro mediocampista con visión o del mismo Sergio Agüero, que bien conoce de hacer esa labor. Sin embargo, el ÚNICO desborde con pase atrás que hizo Argentina en 90 minutos no fue de un volante por afuera... ni siquiera de un titular. Fue de Gonzalo Higuaín. Un caso similar se da con los centros completados. De esos también hubo uno, aunque esta vez sí de Marcos Acuña.

Las variantes también deberían haber traído aparejados los pases entrelíneas que rompieran la defensa croata, fundamentalmente por la marcación lógica que iba a recibir Lionel Messi. Enzo Pérez, una especie de especialista en ello fue el único jugador argentino que logró hacerlo. Pero solo una vez en sus minutos jugados.

Cuando el juego asociado no se da, bien vienen bien las pelotas paradas (aunque Sampaoli no las ensaya). De esas, a las que tanto se recurre en el fútbol actual y que tanto se han dado a lo largo de este Mundial, Argentina solo tuvo una. Y desperdiciada, claro.

El análisis puede ser aún más exhaustivo pero este breve compendio de datos fríos sirve, al menos un poco, para entender por qué pasó lo que pasó.

Si el encuentro fue "mal planificado" o si los "jugadores no entendieron el proyecto de partido", como dijo Sampaoli, solo lo sabrán los protagonistas. Que faltó trabajo, no hay dudas. Que los futbolistas no rindieron como se esperaba, tampoco.

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*Estadísticas gentileza de OPTA

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