Gran historia: el mendocino que disfruta del rugby en un destino exótico

Guillermo Villegas Bardó jugaba en Marista y su profesión de veterinario lo llevó al Doha RFC. "Encontré más similitudes que diferencias con el rugby de allá", afirmó.

Juan Pablo Garcíagarcia.juanpablo@diariouno.net.arDicen que en todos lados hay un argentino y en cada lugar del mundo hay un club de rugby. Pero no es habitual el caso de Guillermo Villegas Bardó, ex tercera línea de Marista, quien trabaja en Qatar y juega en el Doha RFC. Desde ese exótico destino, que será sede del Mundial de fútbol del 2022, Billy (como lo conocen sus amigos) contó como vive esta inusual experiencia.

-¿Cómo llegaste a trabajar a Qatar?-Haciendo unas prácticas en un hospital para caballos, conocí una porteña y nos hicimos amigos. A los pocos meses me fui a trabajar a Estados Unidos y perdí el contacto con ella. Después de poco más de medio año volví a Argentina y me escribió que se estaba viniendo a trabajar a Qatar, a un establo, como veterinaria y el marido de manager. Pasaron 3 o 4 meses, yo me había instalado en Mendoza, cuando saliendo del club (Marista) me aparecen varias llamadas perdidas de un número bastante extraño y un mensaje de ella diciendo que le había dado mi número a un qatarí que andaba buscando un veterinario para su establo. Me contacté con él y arreglamos, pero puse como condición que fuera después de determinada fecha, porque justo estaba terminando la pretemporada y había un viaje a jugar con La Tablada. Fui al viaje con el plantel superior ese fin de semana y el mismo lunes ya estaba embarcando para Qatar. -¿Cómo es la vida allá? -Vivo en Doha, en la capital. Generalmente, los expatriados viven en compounds, que son como minibarrios cerrados con pileta y gimnasio, y dependiendo del nivel, pueden tener guardería, cancha de tenis o de fútbol. La vida acá es tranquila, no hay inseguridad ni nada que se le parezca. Todo se rige por la Sharia, la ley islámica, en la que los castigos son muy severos, pero más que nada, nadie se manda ninguna macana por miedo a la deportación. Hay mucha mano de obra de India, Bangladesh, Nepal y otros países, donde el trabajo de una persona acá sostiene a la familia entera en sus lugares de origen. De una población de aproximadamente 2 millones, solo 250.000 son qataríes, los demás son expatriados trabajando. En Qatar no hay gente en la calle pidiendo, ni pobres. El que está acá es porque está trabajando. Es un lugar donde hace 40 años no había nada, y con el descubrimiento del petróleo y del gas se hizo rico, entonces todo está en continuo crecimiento. Hay una comunidad argentina en la que nos conocemos todos y siempre nos juntamos para ir a la playa los fines de semana en invierno, salir a cenar, pasar Navidad, Año Nuevo, cumpleaños y asados, siempre tratando de seguir la vida que teníamos en Argentina. Además, jugamos al fútbol con egipcios, marroquíes y senegaleses. La embajadora argentina también es mendocina (Roxana Surballe).

-¿Cómo llegaste al rugby allá? -Buscando por internet, me enteré que había rugby y mandé un par de emails. Lo malo es que como llegué en marzo, cuando quise empezar la temporada había terminado . -¿Cómo es el club y contra quién compiten?-El club donde juego se llama Doha Rugby Football Club, es el más viejo de Qatar. Tiene casi 40 años creo. Es un club muy chico de una sola cancha, cantina y vestuarios. Hay tres equipos de mayores (primera, segunda y veteranos), dos de mujeres y rugby juvenil e infantil. Acá en Qatar solo hay 7 equipos contando los 3 de nuestro club. Los otros equipos son los Blue Falcons (todos franceses), Al Khor (en la segunda ciudad más grande Qatar) y los Camels (el equipo nacional que tiene unos pocos qataríes y los demás todos jugadores rentados de Fiji). Esta temporada solo jugamos entre nosotros debido al bloqueo impuesto por los países del Golfo. Por eso, solo jugamos cada 15 días con suerte. La temporada pasada jugamos la Liga del Golfo y teníamos que viajar a Dubai, Omán, Sharjah, Abu Dhabi, etc. Obviamente, era mucho más competitiva y divertida. -¿Cómo es el rugby y el ambiente del club?-El club tiene mayoría de socios ingleses, escoceses, irlandeses y sudafricanos. Es un punto de reunión de todas esas comunidades. Como te decía, al ser el club más viejo de Qatar y con mucho peso (Qatar fue un protectorado inglés hasta 1971), les dieron el derecho de poder tomar alcohol en el club. Es el único lugar fuera de los hoteles 5 estrellas y junto con el Doha Golf, donde se puede tomar alcohol. Todos los días está lleno de gente que después del trabajo se viene a tomar una copa. El ambiente es muy bueno, todos son amigables, respetuosos y tienen el club como su segunda casa.

-Comparado con Mendoza ¿qué diferencias y similitudes encontraste?-Creo que el nivel es inferior, al haber una menor cantidad de jugadores y clubes. La principal diferencia es que acá no hay jugadores jóvenes de entre 18 y 27 años, y en Mendoza es totalmente lo contrario. Acá todos son jugadores que vinieron a trabajar una vez terminada la universidad. Son jugadores grandes. Los chicos que se criaron acá porque sus padres trabajan acá todos se vuelven a sus países a la universidad. Nadie quiere pasar su vida universitaria en Qatar, a pesar de que hay sedes muy buenas de universidades de Estados Unidos e Inglaterra. Al ser un país en el cual la gente viene por un par de años no más, hay mucho recambio. Del año pasado a este, la mitad del equipo se fue y vinieron otros nuevos. Otra diferencia es que el club destina cierto dinero por año para traer dos o tres jugadores rentados para levantar el nivel y para que sean los entrenadores de infantiles. Son jugadores de Nueva Zelanda o Inglaterra que han sido profesionales y vienen a retirarse acá. Además de que los entrenadores de plantel superior también son rentados. El año pasado era un australiano y ahora es un neocelandés. Encuentro más similitudes que diferencias, con respecto a la camaradería que se forma, a la amistad, los terceros tiempos, los entrenamientos y demás, son iguales que allá.

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