Una espectacular tarde de otoño sirvió de marco a una nueva edición del clásico del rugby local entre Los Tordos y Marista.
En las instalaciones del carril Urquiza, los dos clubes ratificaron que son los de mayor convocatoria y unas 3.000 personas disfrutaron de una extensa jornada que empezó a la mañana con encuentros de infantiles e incluyó también partidos de juveniles, además de los habituales preliminares de preintermedia e intermedia.
Dirigentes, ex jugadores, allegados, chicos y muchas mujeres, como es habitual vieron el deslucido clásico que ganaron Los Tordos 20 a 15 pero antes se deleitaron y aplaudieron el encuentro entre Los Cuyis, el equipo provincial de rugby inclusivo, y un combinado de preintermedia y veteranos del club anfitrión.
Los Cuyis y los chicos de las infantiles hicieron el túnel para recibir a los dos equipos protagonistas del partido principal mientras desde las tribunas los fanáticos de ambos equipos "sufrían" por un resultado cerrado y cambiante.
Del lado de los azulgranas se lo pudo ver al Puma Gonzalo Bertranou, cuya rehabilitación tras una operación en el hombro marcha de acuerdo a lo esperado. El medio scrum tuvo un sábado ideal ya que no solo llegó desde Buenos Aires para estar con su familia y amigos sino que por la mañana vio por TV la gran victoria de sus amigos de Jaguares y por la tarde presenció la victoria de su club.
Del lado de los Curas, el que sufrió detrás de un ingoal fue el futbolista Franco Dolci. El volante de Huracán Las Heras suele asistir a los partidos de Marista con su esposa, la actriz Julieta Dora, para ver a su cuñado, Santiago, figura del conjunto tricolor.
Lo que había empezado el viernes con el tradicional clásico de golf entre ex jugadores de ambos clubes, culminó con un extenso tercer tiempo.
La historia se repetirá en un par de meses, en la Carrodilla, cuando los Curas esta vez oficien de dueños de casa.
