Fue una sucesión de eventos desafortunados... o no tanto porque finalmente Godoy Cruz mantuvo el cero en su arco.
Primero, Diego Abal cobró, mal, un penal a favor de Rosario Central por una mano en el área de Danilo Ortiz, quien tomó todos los recaudos necesarios para no tocar el balón con su brazo.
Teófilo Gutiérrez y Marco Ruben se pelearon para patear desde los 12 pasos pero este último se adueñó de la pelota.
El capitán se paró frente al arco y remató pero Rodrigo Rey le ahogó el grito de gol.



