Godoy Cruz sintió y mucho el viaje a Bolivia para jugar por Copa Libertadores entresemana y, ante San Martín de San Juan, no mostró verticalidad ni velocidad.
Uno de los que más "sufrió" el duelo fue Javier Correa, delantero cordobés que jugó los 90 minutos este domingo durante una calurosa siesta mendocina.
"Pensé que me iba a desmayar", le confesó a radio Nihuil.
"Nos tendrían que tener un poquito de piedad. Llegamos el sábado a la madrugada", se quejó del atacante que este domingo jugó un poco más relegado a la derecha y agregó inmediatamente "pero hay que afrontarlo y dejar la vida dentro de la cancha".
"Estoy apunado y no me escucho cuando hablo", tiró en medio de la charla dando a conocer su estado. "Ahora tenemos cuatro días para descansar, no es mucho pero hay que meterle ganas y corazón", se dijo a sí mismo con la mente en el encuentro del jueves ante Libertad de Paraguay por la Copa.



