Las gastadas o el folclore tribunero en las canchas argentinas han sido parte de la cultura futbolera por muchos años pero con el correr del tiempo comenzaron a penarse muchas de esas situaciones que se viven dentro del campo de juego.
En el Gigante de Arroyito se vivió un momento muy particular cuando Teófilo Gutiérrez marcó el 1-0 del Canalla sobre Racing. Tras el grito de gol desde las gradas del estadio rosarino comenzaron a arrojar bebés de juguetes con la camiseta de Newell's, haciendo alusión al clásico ganado la fecha pasada.
Lo cierto es que ahora el árbitro puede suspender el partido con este tipo de acciones y el Comité de Disciplina de AFA podría llevarle una sanción a Rosario Central.
Para algunos es simple folclore futbolero pero para otros es un claro gesto de violencia.



