Hace cinco años, Ariel Agüero firmaba como refuerzo de Independiente Rivadavia de Mendoza. El sanjuanino se fue metiendo poco a poco en el corazón de los hinchas y, hoy, lejos de aquel que supo lucir la cinta de capitán, decidió terminar con ese proceso y regresar a su provincia natal.
El viernes, cuando la Lepra juegue ante Atlético Paraná, Agüero estará en el Bautista Gargantini por última vez como jugador de Independiente, seguramente en la platea, como viene sucediendo en las últimas presentaciones del equipo.
Es que, como él mismo reconoció en Ovación online, "uno tiene que aceptar la fecha de vencimiento".
El Oso jugó su último partido como titular en Independiente el 18 de marzo pasado, en la goleada que le propinó Brown de Adrogué en el Parque. Su rendimiento ya no es el de antes y él lo sabe; por eso buscará nuevos desafíos en Sportivo Desamparados de San Juan, equipo que milita en el Federal A, una categoría menos.
"La B Nacional exige un nivel altísimo y uno tiene que ser consciente de que no está en ese nivel. Me hubiera gustado retirarme en Independiente pero cuando no estás en el nivel que te exige la situación, tenés que buscar salir. Hoy, Independiente necesitaba otra cosa y yo no puedo exigir quedarme sin hacer todo lo que hice en todos estos años", reconoció lúcidamente Agüero, a sus 37 años.
>>> A la Lepra no le importa nada
No es la primera vez que manifiesta su sueño de retirarse en la Lepra pero el bichito de jugador le sigue picando por lo que "tengo que buscar un lugar en el que sea útil".