Independiente Rivadavia arrancó el duelo contra Douglas Haig de la mejor manera. En un partido trabado, contra un rival directo, pero con el aliento de la gente ayudando al viento a soplar a su favor, la Lepra consiguió abrir el marcador a los pocos minutos de iniciado el pleito.
No fue como en el encuentro ante Estudiantes, en el que el gol tardó más de 90 minutos en llegar. Fue a los 25´ y llegó con "magia".
Diego Cardozo ejecutó la obra maestra que hizo delirar a todos en el Gargantini. La exquisita definición de "Diegol" merece ser vista una y otra vez:
¡Toque, maestro!
