Cuando todo parecía indicar que Independiente Rivadavia se aprestaba a comenzar una temporada más "tranquila", Agustín Vila renunció a la presidencia del club y dejó un gran interrogante.
El dirigente, quien desde un principio sostuvo su decisión como "indeclinable", adujo problemas personales. Y este miércoles en Ídolos y Anónimos, por Radio La Red, lo ratificó.
"Hay gente honesta que ama el club, hay que darle la oportunidad. Tienen que pensar que Independiente Rivadavia no es solamente la familia Vila", dejó en claro al tiempo que explicó que su papá, Daniel, "me avala, no me impulsa ni me frena".
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"Me voy contento porque dejo el club funcionando y más vivo que nunca. Independiente tiene demasiados años de historia, es hora de que todos se empiecen a involucrar más allá de cualquier dirigente", concluyó.
