El diez se vistió de dios

"No es ningún santo": la frase con la que buscaron ensuciar a Messi y terminó en humillación

En la previa del partido frente a Austria, un medio especializado intentó romper el clima de respeto, pero Messi se encargó de hablar en la cancha

Bajo el lema de que el astro argentino "no es ningún santo", el portal europeo buscó golpear la imagen de Messi, pero el tiro les salió mal: el capitán de la Selección argentina hizo dos goles y se convirtió en el máximo goleador en la historia de los mundiales.

Messi habló en la cancha y se convirtió en el máximo goleador de la historia de los mundiales.

La crítica que Messi se encargó de callar

El artículo que encendió la polémica, firmado por el periodista Moritz Ettlinger, apuntó directamente contra la ética de Messi. El argumento principal de la prensa de Austria era que el 10 debió haber sido expulsado en el debut del torneo ante Argelia, pero fue más allá también.

El diario atacó la vida extrafutbolística del jugador, cuestionando sus contratos comerciales y tildándolo de "manejar los hilos desde las sombras". Mientras el director técnico de Austria, Ralf Rangnick, llenaba de elogios el funcionamiento colectivo del equipo de Lionel Scaloni, la prensa de su país embarró la cancha.

El arquero de Austria también había provocado a Messi.

Lejos de verse afectado por los ataques mediáticos, el capitán de la selección argentina lideró al equipo con una actuación descomunal. Con un juego asociado brillante y dos goles de su sello característico, desarmó por completo a toda Austria.

Para el periodismo de Austria, quizás Messi no sea ningún santo; pero lo que sí aprendieron de lección es que no deben hacerlo enojar.

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