El partido entre la Selección argentina y la de Argelia estaba 1 a 0, los africanos se habían cerrado atrás y al combinado nacional le estaba costando ampliar el marcador cuando llegó la jugada de la polémica que tuvo como protagonista a Lionel Messi.
Al instante los argelinos pidieron la tarjeta roja, pero el hombre de negro no estuvo de acuerdo. Por otro lado, la prensa internacional también se mostró indignada por lo sucedido ya que el autor de los tres goles salió impune de la situación.
El diario La Tercera de Chile manifestó que la falta y la posible sanción pasaron desapercibidas, mientras que hizo hincapié en que el historial de árbitro con la Selección argentina no es algo nuevo ya que "trae buenos recuerdos" para el combinado nacional teniendo en cuenta que "fue el que dictó órdenes en la final del Mundial de Qatar 2022, donde los transandinos derrotaron por penales a Francia".
En la misma sintonía agregó: "De hecho, en esa definición, Marciniak sancionó un polémico lanzamiento desde los 12 pasos tras una supuesta falta de Ousmane Dembélé sobre Ángel Di María, que dio paso al 1-0 transitorio".
¿Qué debería haber sancionado el árbitro tras la falta de Lionel Messi?
La Regla 12 indica que para evaluar disciplinariamente una entrada el colegiado debe analizar "el punto de contacto" y "la superficie corporal utilizada para realizarlo". Luego también debe considerar "la intensidad o fuerza aplicada en la acción".
En este caso el contacto sobre el adversario no se observa como una utilización de fuerza excesiva ni tampoco se encuadra dentro de los parámetros del "Juego Brusco Grave", por lo que no se debería aplicar la tarjeta roja.
No obstante, si se trata de una disputa realizada con imprudencia elevada, esta se categoriza como una "acción temeraria" y, por lo tanto, debe ser sancionada con tarjeta amarilla, criterio que el árbitro polaco no consideró.
De esta manera, Lionel Messi salió impune de la situación aunque, como atenuante, también puede analizarse que el árbitro Szymon Marciniak no mostró tarjetas en todo el partido, un hecho llamativo y poco habitual.
